Capítulo 17.

25.1K 1.3K 361
                                    

Capítulo 17| Te he extrañado, pequeña.

Antonella Cavalcante:

No se que hacer, no se que decir y no se a quien mirar. Siento el peso en mis hombros y como las miradas de todos me apuñalan la espalda mientras Lionel suelta mis manos lentamente, pero eso no evita que vuelva a propinarle una bofetada en ambas mejillas.

—¿Como has podido?— le susurro. Joder, me acaba de cagar la existencia. Me giro hacia los demás y lo que encuentro en sus miradas me destruye. Nate luce descompuesto, Bash confundido y Will ni siquiera puede verme.

—Dime que no es cierto— Nate rompe el silencio y me estremezco— ¡Antonella, dime que no lo has hecho, joder!

—¡Lo siento!— es lo único que se me ocurre, lamentarme.

—¿Te has enrollado en las sábanas del mejor amigo de nuestro padre y lo único que dices es "lo siento"?— tiene la quijada apretada y las manos vueltas puños. Mira a su novia— ¿Lo sabias?

Ella me mira a mi.

—Amor, tienes que calmarte.

—No me digas que me calme y respóndeme a la maldita pregunta— exige— ¿Lo sabias o no?

—No lo sabia— intento no meterla en este desastre pero ella niega, con lagrimas en los ojos.

—Lo sabia y no te lo dije por que antes de ti, está ella.

Nate no dice más nada, recorre la habitación y sale de ella lo más rápido que puede, Eleanor me da una mirada y le hago saber, de alguna forma u otra, que estaré bien. Eso la deja ir en paz detrás de mi hermano.

Ahora ellos tienen sus propias cosas que lidiar.

—¡Nathaniel!

Miro a Bash.

—Bash...

—Saldré a caminar un momento.

Max se va junto a él y sale casi tambaleándose de la casa.

—¿Will?— llamo a mi chico, siento un nudo en la garganta— Háblame, por favor.

—No tengo que preguntar si es cierto por que sólo con notar como has actuado...— se pasa una mano por la cara y al no dejarme acercar a él me mortifico— Pero tengo que hacerlo, necesito que me lo digas, ¿es cierto, Antonella? ¿estuviste con mi padre?

Tiemblo.

—Sí, pero fue mucho antes que tú, mucho antes de tenerte.

—¿Sabias que era mi padre cuando nos besamos por primera vez?— le cuesta preguntarme aquello, lo noto.

—No lo sabía.

Siente alivio.

—¿Y después? ¿cuando vinimos aquí?

Cierro los ojos con fuerza. Estuve evitando tanto este día, ocultándome, que ahora que salió todo a la luz estaba tan desecha.

—Me enteré en la boda, ¿recuerdas?— lo miro a él, solo con él me interesa arreglar las cosas en este momento.

—Lo recuerdo.

—Y justamente ese día me dijiste, Antonella, que escapáramos— habla Lionel detrás de mi, Will levanta la mirada hacia él y aprieta la quijada— que no te importaba decírselo a nadie con tal de estar conmigo, ¡pues ahora lo he hecho y te veo acobardada! ¡Hace seis meses dijiste que me amabas y hace simplemente dos te llame!

Will parece traicionado.

—¡Cállate!— le espeto.

—¿Te llamó?— su voz estrangulada por el dolor me hace sollozar— ¿Y tú le contestaste? ¡Estando conmigo!

El Mejor Amigo De Mi Padre. ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora