•Ay mi niña...•

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Me permito respirar adecuadamente al tener a Maddie aquí, quizás si ella se encuentra frente a nosotros, Alex no me haga nada...

—Mad, ¿Qué haces aquí? —cuestiona él...

La conoce...

—Oh, he venido por unos libros. —indica Maddie para luego encogerse de hombros.

—¿Te parece si yo te los alcanzo...? — pregunta Alex amablemente y los nervios vuelven...

Que diga que no...

Que diga que no, por favor...

Miro suplicante a Maddie para que no me deje sola con él...

—Oh, no te preocupes. Tengo manos, como puedes ver —ríe ella —. Iris, ¿Quieres acompañarme a elegir libros? —inquiere sonriente y yo comienzo a caminar hacia ella pero...

Alex me toma del brazo...

—Maddie, tengo que hablar con Iris. A solas, por favor... Es algo privado... — suplica Alex...

Maddie me mira indecisa...

—Alex, te he dicho que no me iré —le contesta Maddie y mi cuerpo se destensa.

—¡De verdad, gracias! —grita él y la toma del brazo sacándola de la biblioteca...

No...

Joder...

Una vez nos encontramos solos, él entrecierra la puerta de la biblioteca...

Yo me estremezco.

—Oye... Yo... Puedo explicarlo, ¿Sí...? Hoy tu-tuve un día d-demasiado difícil... Fué... Complicado... Yo... Con todo lo que me ha p-pasado hoy... Me he o-olvidado... Yo... N-nunca quise hacerte es-esperar... De verdad, en ningún momento mí intención fué hacerte perder tiempo... —balbuceo temblorosamente, sintiendo mis pulsaciones demasiado aceleradas.

—¿Por quién me tomas, Iris? —se toca el pecho, dolido.

—Yo... Es que... Pensé que... Me lastimarías por hacerte esperar... O... No lo sé... Creí que... Si te hacía esperar sufriría las consecuencias...

—Pues... —piensa.

Lo miro atentamente.

—Creíste bien, las sufrirás —y con eso, recibo un fuerte impacto en mi rostro.

Llevo mi mano hacia mi mejilla y retrocedo varios pasos.

Me encuentro realmente asustada...

Tengo mucho miedo...

—N-no me... no me hagas daño... P-por fa-favor...

Él suelta una risa burlona.

—Me has hecho esperar durante más de media hora. Eres una irresponsable —farfulla y vuelvo a recibir otro golpe en mi mejilla...

—Yo... No... Por favor, no...

—¿Qué te ha dicho ella? Le has hablado de mí, ¿No?

—Yo... Sí... Sí le he hablado de tí... Pero... E-ella ha dicho q-que... N-no le in-intere-

No puedo terminar debido a que él comienza a gritar...

—¡Mientes! ¡Eso es mentira, solo estás celosa! ¡Ella me quiere! —me hago pequeñita en mi lugar, aterrada.

—E-eso es lo q-que ella me ha di-dicho...

—¡Mientes! —y luego de eso...Me jala del cabello...

Alas de fuegoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora