Capítulo 41.

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Capítulo 41| Siempre estaremos aquí para cuidarte las espaldas.

Lionel Herrán:

Gisela y Thomas se encontraban en una batalla de miradas asesinas para ver quien cae primero y yo, muy lejos a qué me importe, me acomodo en el sofá con Antonella a mi lado.

—¿Pueden parar ya? tenemos...

—Cosas más importantes de las que hablar— me interrumpe Gisela— lo sabemos, Lionel.

—Entonces si lo saben, vayamos a ello— digo de mala gana, Antonella pasa su brazo por encima de mis hombros y eso logra estabilizarme— Le he contado todo a Thomas y a Antonella, pero no a ti.

—¿Que tan malo ha sido haberte casado con esa mujer?

—No tan malo que haberlo hecho contigo, Arpía— le espeta Thomas, a su lado. Gisela le da una mirada desinteresada y es cuando mi amigo de toda la vida se pone de pie— ¿Bourbon?— propone y me guiño un ojo, dándole aquello cómo respuesta.

—¿Me has llamado Arpía frente a este hombre?— se ofende mi ex mujer.

—No tuve qué, se dio cuenta solito.

—¡Así es!— grita tommy desde la otra punta de la sala.

Ella bufa.

—Comienza a hablar o de otra forma me iré nuevamente a Alemania.

Una vez entregado mi trago y Thomas nuevamente sentado, me preparo más mentalmente para esto y todo lo que vendrá pasado las horas y los días.

—El padre de Irene es muy poderoso— suelto y Gisela me enarca una ceja— estamos casados por que me tienen con la soga al cuello...

—¿Que quieres decir?

—Que lo tiene amenazado— le dice Tommy con obviedad.

—¡Cállate! cállalo o me iré— me señala una vez más.

—Yo no tengo control de su boca, Gil...— suspiro— Empezaré por el inicio; Alejandro Dubois trabajaba junto a mi padre, yo no sabia de sus negocios y mucho menos sus planes a futuro. Cuando murió, me dejó todo a mi y Alejandro no dudó en contactarme y yo como un imbécil que quería seguir los planes de su corrupto padre, acepté.

»Cuando me di cuenta de todo y con todo quiero decir; las amenazas a otras personas, las extorsiones, los secuestros, los asesinatos, los negocios turbios que entraban y salían y que mi empresa funcionaba para tapadera... quise irme, de verdad quise hacerlo pero Alejandro no me dejó, según él por que sabía mucho pero sabía que para algo más yo le iba a beneficiar.

—¿Que pasó entonces?

—Se volvió en mi contra, hizo que informaciones falsas e ilegales entraran en mi empresa por si algún día le daba la espalda, me amenazaba constantemente con asesinar a personas cercanas a mi, no tenía inversores por que él se había encargado de que todos se negaran a trabajar conmigo. Entonces, hastiado, me fui del país— mire a Antonella— y volví por que me amenazó con Thomas... y con Antonella— esto último me lo había guardado para mi. La mencionada me miró, realmente me miró y más con pánico que con nada más. Me sentí terrible, así que la atraje hacia mi de la cintura— Tranquila, que no dejaré que nada malo te pase...

Preferiría morir antes de que algo malo le pasara a ella.

Me llega esa escena que tuvimos en el baño hace meses atrás, cuando hicimos ese último viaje a Italia y mi compromiso con Irene salió a la luz.

«—¿Por qué? ¿por que estás tirando todo esto a la basura?

—Es complicado, estoy tratando de protegerte»

El Mejor Amigo De Mi Padre. ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora