Veintisiete.

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#Maeday

Capítulo veintisiete: Burbujas.

Me desperté sentada sobre el sofá del living, algo confundida y me levanté sin dolor de cabeza. Pensé que después de lo de ayer, la resaca sería fuerte.

—Buenos días —saludó mi hermano tomando de su jugo de pera.
—¿Por qué me desperté en el sofá? Si ayer fui a dormir a mi habitación.
—¿Qué?
—Oye, Derek... Perdona por lo de ayer, no estaba muy consciente de lo que hacía y...
—Espera, ¿de qué estás hablando? ¿Hiciste algo? ¿Qué hiciste? Como me hayas escondido los videojuegos de nuevo...
—Derek, ¿qué dices? Ayer tomé de más y... —Mi hermano me miró confundido y negó con la cabeza.
—Tú no tomaste nada ayer mas que jugo de uva y sodas... Te quedaste dormida en el sofá junto a Joe mientras estábamos jugando a las escondidas y cuando terminó el juego tuve que decirles a todos que se vayan porque no te ibas a despertar.
—¿Qué? —miré a mi alrededor, todo estaba limpio.

Oh rayos. Entonces el beso fue parte del sueño.
Genial... Se sintió tan real.

—¿Estás bien? No entiendo qué te pasa, Mae.
—No... No sé, voy a ducharme, tengo clases a las diez.

Joseph no fue a clases, así que no pude hablar con él durante la mañana, pero sí que me envió un mensaje. Porque dudo que Grace lo haya enviado.

De: Capi.
Hora: 12:25 pm.

«Ola Mae soy Grace puedes benir a mi casa? Nesesito ayuda para mi examen espero que bengas soy grace".

De: Muffin.
Hora: 12:25 pm.

«Hola, Joseph. Sí iré a tu casa, para la próxima deberías informarte ya que tu hermana ganó el concurso de ortografía de toda la primaria. Un beso... O dos».

Reí guardando el teléfono en el bolsillo y caminé por el campus hacia la salida, la casa de Joseph estaba del otro lado, así que mi bicicleta y yo daríamos un buen viaje.

Señorita universitaria que había perdido el derecho de tener el auto porque su hermano —aún en secundaria—, lo ganó. Todo por perder la licencia.

Unos veinte minutos después, llegué a casa de los Gunn, había un auto que no conocía.
Encogí los hombros y seguí caminando hacia la entrada mientras le escribía a Mia. Toqué la puerta y al alzar la cabeza, esperando encontrar a Mamá Gunn, o en todo caso a Joseph o Grace... Apareció un señor.

—Eh, buenas tardes.
—Hola, señorita. ¿A quién busca?
—Soy... Mae, amiga de Joseph. Me dijo que venga y... Aquí estoy.
—Pues adelante —Abrió más la puerta dejándome pasar... Y apareció mamá Gunn.

Oh, hola suegra.

—Hola, Mae —saludó seria, como siempre. Yo sonreí de lado y la saludé también.
—Un gusto verla de nuevo, señora Gunn.
—Puedes sentarte —señaló el que supuse, padre de Joseph. Se parecían mucho, tenía que ser su papá. La verdad es que Joseph no lo había mencionado tanto como a su mamá.
—Gracias —sonreí sentándome y Jetlag apareció moviendo la cola— hola, bebé —sonreí acariciándolo.
—Cariño, es Mae... Es quién le estuvo dando clases a Grace, también trajo a los perros —Papá Gunn asintió dando a entender que me había reconocido y los miré mientras Archie corría para saltar sobre mí.
—Creo que... Te quieren.
—Solían ser de mi abuelo, sí... Les agradezco que los pudieran tener aquí, de verdad. Son muy especiales.
—No han ocasionado problema desde que llegaron, son bastante tranquilos —La señora sonrió. Me sonrió.

Mamá Gunn me sonrió. Ayuda.

—¡Mae! —gritó Grace al verme y se lanzó sobre mí en cuanto Archie salió corriendo.
—Hola —sonreí abrazándola— ¿cómo estás?
—Bien, te extrañé. ¿Por qué no venías?
—Bueno, estuve de viaje, luego las clases y el trabajo...
—Oh. ¡Cierto! Aprobé todos los examenes, incluso historia. ¡Voy a enseñarte mis examenes! —chilló saltando y saliendo del lugar. Sus papás me quedaron mirando.
—Nunca la había visto tan... Feliz con una chica.
—¿Cómo?
—Es muy celosa con su hermano. Joseph nunca trajo chicas a la casa, pero aún así Grace se encargaba de espantarlas —rio su madre sentándose en el reposabrazos del sofá donde estaba su esposo.
—Estudias con Joe, ¿verdad? —preguntó su padre mirándome, yo asentí.
—Estudio y trabajo, aplicamos al mismo lugar... O tal vez fue la profesora quien nos mandó, aún no estoy segura.
—Y dime, Mae. ¿Qué intenciones tienes con mi hijo? —preguntó el padre... ¿Qué era esto?
—Pues... Esta es una situación bastante rara —reí acomodándome el sofá— si le soy sincera, no tengo idea. Aún nos estamos conociendo y la verdad, me alegra haber hecho las paces con él.
—Así que se llevaban mal...
—Algo así, él tenía cierto problema de competitividad que yo no noté.
—¿Y cuáles son tus planes a futuro?
—Ir a Disney Paris.
—¿Perdón?
—Sí, ese es mi objetivo justo ahora. Ir a Disney Paris con mi mejor amiga. Yo voy siempre de a pocos, cuando haya cumplido ese objetivo, buscaré otro. Mi anterior objetivo era trabajar en uno de los mejores restaurante de Counterville y si es posible, como Chef. Ahora soy ayudante de cocina, voy por buen camino. Me gusta ir por mis sueños. Ahora mi sueño, es ir a Disney. Tan simple como eso.
—Mi sueño era tener un banco —comentó cruzando los dedos—, ahora soy el gerente de uno.
—Es genial, me alegra por usted.
—Me agradas, Mae. Espero que puedas viajar a Disney.
—Sí, yo también.

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