7: Secretos

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No sabía que tan rápido podía caminar, pero tenía que hacer mi mayor esfuerzo para salir lo mas rápido posible de aquí. Al salir de cuarto de escobas Lynd y Dam se fueron a sus clases. Yo tenía clases, pero tenía que faltar, no podía estar un minuto más en la universidad. Y para mi desgracia vi a Ransom por los pasillos, pero no le dí importancia.  Estos momentos no tengo ganas para hablar con él.

—Hey! —Lo escuché llamarme. Fingí no escucharlo y seguí caminando rápidamente. Mientras caminaba por los pasillos de St. Daniels choque con algunas personas. Ellos me miraba enojados. Yo simplemente lo miraba con mi cara de "Lo siento" No chocaba con ellos porque quería, yo solo estaba tratando salvar mi vida. ¿Cómo estaba tratando de salvar mi vida? Estando lejos de él, así voy a salvar mi vida. Si estoy cerca de él mi vida estaría en peligro.

Finalmente ya estaba afuera de la universidad y rápidamente cruce al otro lado de la calle. Estaba escondida detrás de un auto rojo y costoso. Mi aliento estaba de nuevo al ritmo normal, después esa caminaba solo quería tomar un poco de agua. Miro a través de la ventana del auto, miro en la entraba principal de la universidad a Ransom saliendo con unas chicas.  Él solo habla y ellas se reían como niñas estúpidas. Suspire con fuerza.

—Chicas desesperadas —dije en voz baja para mi misma. Rápidamente miré hacia atrás de Ransom. El miró a su alrededor y ya no le daba importancia a las chicas, él solo se quedo mirando con una mirada perdida. Era casi tan divertido verlo así. Su mirada se deslizo sobre el auto y yo no sabia como escapar de aquí sin ser vista, así que tuve que agacharme. Pero por desgracia no fui tan rápida, porque me vio y corrió hacia mí.

—¿Ahora te escondes detrás de los autos? ¿Te gusta los autos caros?—dijo en tono de burla. Me puse de pie y limpie un poco el barro en mis pantalones.

—Tal vez —dije secamente. —¿Qué quieres de mí?

—Eeee ¿Protegerte?

—No necesito protección —lo mire con rabia.

—Escucha —se acerco de forma amenazante. Estaba muy cerca de mí.  Mi respiración se detuvo por unos segundos. —Esto es muy importante para mi, porque este es mi trabajo. Y esto es algo que no puedo perder ¿Entiendes?

—Escucha —dije entre dientes mientras ponía mi dedo índice en su pecho. —No tengo miedo de que hagad. Y esta es mi vida, así no tengo problema si pierdes tu trabajo ¿O no? Simplemente consigo otro guardaespaldas. —él sonrió, lo que hizo risar mi piel. Bueno, tal vez yo le tenía un poco de miedo.

—Sabes muy bien que Henry dijo que tenemos que trabajar juntos. Así que me tienes que soportar.  Es mas fácil para mi dejar de ser tu guardaespaldas, pero tu vida esta en peligro y es mi trabajo tenerte  a salvo. Sin mi no vas vivir mucho tiempo ¿Quieres morir pronto? —lo mire con cara molesta ¡Estúpido arrogante!

—¿Eso era una amenaza? —pregunte.

—A Henry no le va gustar la idea que no quieras trabajar conmigo.

—¿A quien le importa Henry? Cualquier excusa, me la va creer. —sonríe triunfalmente.

—No te va creer. He sido durante años el mejor agente  ¿Y quien eres tú? Una nueva princesa estirada que no esta satisfecha con su guardaespaldas —dijo. Mire al suelo buscando palabras para defenderme, pero él tenia razón. Henry nunca me creería.

-¿Qué? Sabes que te odio —le susurre.

—Y yo te amo demasiado —dijo él triunfalmente y dio un paso atrás. Me miraba con su estúpida sonrisa arrogante. Era terrible verle el rostro.

—Uf —Rodé los ojos?—¿Cómo puedes soportarte tu mismo?

—Oh, sí —dijo con una sonrisa desagradable —Ahora me pregunto lo mismo de ti. Parece que todos los días te levantas de mal humor. Parece que odias al mundo.

AUBREYDonde viven las historias. Descúbrelo ahora