-Conozco este camino... ¡¿Qué es esto?! -Grité a la nada en la cueva al reconocer la imagen enmarcada en una pantalla antigua. Pero grande fue mi impresión al notar como un automóvil pasaba sin control por el lugar de la imagen y de un momento otro chocó causando que la parte delantera del coche se hiciera pedazos. Yo conocía también ese auto. "No puede ser".
El video que se reproducía justo en frente de mi, convocó una especie de opresión destructiva en lo más hondo de mi corazón. Mis latidos erráticos me produjeron sordera y el sudor frío de mi espalda bajo por mi columna logrando que temblores incontrolables danzaran por mis extremidades. "No estaba preparado para esto, yo no vine aquí para ver esto". Sin esperar un segundo más ataqué a Barnes.
-Tony, ¡Tony!-El peso de la mano de Steve me controló medio segundo, pero sus próximas palabras desataron la furia en mi al darme cuenta, que él hombre que tenía en frente, quería que le ayudara a salvar a este asesino- el no sabía lo que hacía... -Con el dolor en mi alma... le ataqué y le di un golpe con mi puño. Barnes se volvió una fuerza conjunta con el capitán y con el fuego ardiendo en mi interior no paré de atacar e intentar llegar Bucky, que intentaba escapar de mi con defensas del Capitán. El sonido estridente y metálico que provenía del techo de la instalación me advirtió que la compuerta del techo estaba siendo abierta, consiguiendo que los movimientos de Barnes al intentar escapar se volvieran el doble de desesperados. "No podía dejar que escapara, el me debía su vida" Pensé sin control en mi mente. Prendí los propulsores de mis manos y piernas, y me dispuse a volar -No era él, Tony. HYDRA controlaba su mente.
-¡MUÉVETE!- .
-¡NO ERA ÉL!
Rogers tomó mi pierna y me impidió avanzar e ir en busca del asesino. Con el escudo destruyó el propulsor de mi pié izquierdo dejándolo parcialmente inservible, pero no desistí en mi intento de tener el cuello de Barnes entre mis manos. En este punto, yo escuché a mi corazón tronar una vez. Tragué la bilis que asquerosamente pude sentir el amargo sabor que intentaba brotar por mi garganta y parpadeando un par de veces, para aclarar mi vista, apunté a los rieles de la escotilla y la destruí. Barnes no escaparía de mi.
Con la mente nublada, apretando los dientes unos con otros y sin dejar de agredir a mis oponentes, juré a la muerte una vida hoy.
-Esto no cambiará, hagas lo que hagas.-Rogers gruñía.
-No me importa, el mató a mi madre.
Un segundo crujido, de emisor mi corazón, me hizo perder el aliento, pero sin perder el ritmo, tomé un fuerte bocanada de aire y seguí destrozando mi alma.
La fuerza de ambos en combinación lograron que mi traje sufriera grandes perdidas de poder, pero aun así no podía dejar que ellos ganaran. No había forma en que yo parara. Hasta que sentí entre ataque, golpes y puñetazos, como Barnes tomaba terreno en la lucha y golpeaba el reactor de mi pecho. Vacilé, pero un nuevo intento del asesino, causó que el mismo reactor reaccionara y enviara una luz de energía desorientada y terminara desmembrando el brazo metálico de Barnes. No puedo negar que mi pecho se apretó aún así por eso. Yo era un tonto por titubear, pero una parte de mi aunque todo mi control estuviera hirviendo de cólera, esperaba que apareciera alguien y me dijera que todo lo que había visto hace unos minutos, era mentira.
Tragué dolorosamente mi seca garganta y esperé el ataqué iracundo del Capitán que al notar como los restos del brazo de su protegido, cayeron sobre la superficie del suelo. Parándose con dificultad me miró a los ojos y noté como ellos no vacilaron al momento de enfrentarse a mi. ESA fue la primera vez que pude ver el instinto asesino de Steve Rogers y desconsoladamente iba dirigida, total y absolutamente, hacia mi.
El tercer crujido de mi pecho convocó un gemido lastímero de los más profundo de mi ser y logrando dejar que las lágrimas se abrieran paso lentamente por fuera de mis ojos.
ESTÁS LEYENDO
Mi Escondido Yo (Stony)
FanfictionSINOPSIS El día en que el corazón de Tony Stark se rompió en mil pedazos, fue el mismo día, que vio la muerte en los ojos de la persona que amaba.Herido sin poder moverse, asustado, aterrado, con el alma envuelta en espinas y el reactor hecho trisas...
