Ambos estaban recostados en el sofá grande que tenían mientras veían una película de comedia, tapados con una manta y abrazados. Así se pasaban las tardes que tenían libres desde que comenzaron a vivir juntos en una casa, que a pesar de que sea de un piso, había espacio suficiente para ellos dos y sus gatos.
Raúl estaba echado a lo largo del sofá, y Rubén encima de él, recostando su cabeza en el pecho de su pareja. Por qué sí, habían empezado una relación hace un tiempo, solo que no lo anunciaban porque podría ser muy conflictivo y problemático, por distintas razones en realidad. Los únicos que lo sabían eran sus amigos más cercanos, incluyendo a los participantes de Karmaland.
Al menor le llamó la atención una carcajada del pelinegro así que se volteó a mirarlo. Mala idea, se quedó embobado.
La sonrisa del moreno era tan hermosa que agradecía por ser dueño de muchas de ellas, esos labios que amaba llenar de pequeños besos y a sus alrededores también, ojos oscuros pero tan penetrantes a las vez, y que hablar de su risa que sentía que era una melodía que no se cansaría de escuchar.
Siempre se pregunta el como terminó con alguien así, tan maravilloso en todo sentido. Amaba la forma de ser de Raúl, es decir, ¿quién no lo haría?
Soltó un suspiro, y eso hizo que el mayor le mirara.
-¿Pasa algo, osito? - el de cabellos blancos negó sonriendo nervioso, luego desvío la mirada a la televisión. Amaba que le llamara con ese apodo, aunque pocas veces lo usara. -¿Seguro? No creas que no he visto como me has estado observando. - Rubén se sintió avergonzado al ser descubierto.
Aunque era más que obvio a decir verdad, solo que a Raúl se le hacía tierno que su novio le mirara de esa forma y que piense que no se a dado cuenta.
El mitad noruego trataba de explicar la situación pero nada más salían incoherencias de su boca, y los ojos de Auron sobre él no le ayudaban a calmar sus nervios.
-Ya sabes, tío, - por fin habló ya más claro. -me encantas, solo eso.
El pelinegro estaba acostumbrado a las muestras de afecto y palabras cariñosas del menor, pero aún así le avergonzaban de cierta manera pues Rubén era algo -muy- sincero en ese aspecto.
Pero Raúl no sabía lo que le había costado al chico decir aquello sin que su voz temblara.
-Hombre, que ya lo sé, solo mírame. - Doblas le miró, y no pudo evitar reírse por la cara "sensual" que había puesto el otro. -Soy lo más guapo que verás en tu vida. - sonrió de lado, guiñándole un ojo a su contrario.
-Lo que digas, calvo.
Se sonrieron mutuamente y juntaron sus labios en un dulce beso, tan solo disfrutando el momento, olvidando por completo la película y concentrándose en darse todo el amor y caricias.
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Hace rato que me obsesioné con este shipp y tenía que escribir algo ksjjs perd0n. 😔🔫 Aunque solo fueron 484 palabras, pero algo es algo¿.
So, espero que les haya gustado y perdonen si hay algún error ortográfico.
Gracias a XtabayMaldonado por darme el valor de publicarlo. Se le quiere hermosa persona. 👺💞💖