Prólogo

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⚠️Escenas de violencia y maltrato verbal⚠

Seungmin sujetaba la pistola delante de la frente de aquel hombre, ni siquiera le temblaba la mano. Las súplicas del hombre se oían por esa fría habitación, su cara estaba llena de saliva, sangre y lágrimas. Le habían propinado una brutal paliza pues su ojo permanecía hinchado y de su labio y nariz no paraba de brotar sangre.

-Por favor, les daré todo lo que me queda. Les juro que si me dan más tiempo lograré reunir el dinero de nuevo y se lo devolveré todo.- Su acento latino al hablar hizo sonreír a Bang Chan, el líder de la banda.

Chan se levantó de la silla que estaba en la esquina, tiró el cigarro al suelo y lo pisoteó para apagarlo. Las cadenas de su chaqueta de cuero sonaron a la vez que caminaba hasta el sujeto que estaba arrodillado en el suelo con los pies y las manos atadas con cinta americana. Se agachó a la altura del torturado y habló:

-¿Más tiempo? ¿El inútil de Sanders quiere más tiempo?- sonrió cínico -Pobrecito... Que lástima que ya no podamos hacer eso. ¡Han pasado ya doce horas y no he visto rastro del maldito dinero!- pegó una bofetada al hombre y éste cayó al suelo soltando un quejido -¡Y aún tienes la vergüenza de pedirme más tiempo! Lo siento pero no, este negocio no va así, y tú lo sabes.

Se levantó y caminó otra vez hasta la silla de la esquina, sacó una cajetilla de cigarros de la chaqueta y encendió uno.

-Acabad con él.- Bang miró a Kim y este no dudó en apretar el gatillo. La sangre salpicó la habitación, incluida la ropa de los presentes. A Sanders ni siquiera le había dado tiempo a reaccionar cuando la bala atravesó su frente.

Chan sonrió satisfecho, ya era una carga menos.

Hyunjin, el único chico veinteañero de la banda, fue hasta el cadáver y lo pateó un poco con los pies, soltó una carcajada al ver como ese cuerpo inerte no reaccionaba a las patadas que le estaba dando en el estómago. Minho, el chico de treinta años que aparentaba tener veinte, al oír la carcajada no pudo evitar contagiarse de la risa y empezar a reír junto a él.

Seungmin guardó la pistola en el bolsillo del pantalón no sin antes volver a ponerle el seguro y se sentó en un sillón viejo y desgastado que llevaba allí años. Miraba como Hyunjin y Minho reían mientras pateaban el cadáver del suelo. Felix, el menor de todos, seguía sentado en el suelo, con las rodillas pegadas al pecho y con la mirada perdida en ese cuerpo inmóvil y, ahora, sin vida. La camiseta de Sanders comenzaba a llenarse de la sangre que caía de su cuello y frente, también se estaba formando un charco en el suelo.

La vida de aquel hombre había sido demasiado breve, hubiera durado más si no hiciese tratos con personas que son peligrosas. Deberle dinero a Chan es como deberle dinero al diablo, tarde o temprano te cobrará con algo. Incluso con tu vida. Aquel asesinato solo se había producido porque Sanders estaba obsesionado locamente con una de las putas de Bang y quiso comprarla pero el líder nunca vio ni un céntimo por aquella compra. Así que "ajustó cuentas" con Sanders.

Más tarde, después de deshacerse del cadáver y de haber limpiado el suelo, los cinco chicos se marcharon a su hogar. Llamaban hogar a una pequeña casa que estaba situada en la urbanización más pobre de la ciudad. Aquella zona podría llamarse "Distric 9", se movía mucha compra-venta de estupefacientes y otro tipo de productos que no hacen falta ser mencionados. La casa era pequeña, un par de habitaciones para dormir, una sala, una cocina, un baño y un sótano. Además del patio de atrás donde había un jardín descuidado.

Al llegar los cuatro se despojaron de su ropa ensangrentada y la tiraron al suelo, ya alguien las recogería después. Felix, quien fue el último en entrar en casa, agarró la ropa del suelo rodando los ojos y fue con ella hasta la cesta de ropa sucia. Sus compañeros se encontraban en la cocina brindando con cerveza y vodka el asesinato de ese día. Algunos reían al recordar como el cuerpo de Sanders cayó al suelo tras recibir el balazo. Lo contaban como si fuera una anécdota divertida. El pequeño pelirrojo llegó hasta la cocina donde sus amigos bebían y se preparó una taza de café.

-Lix, ¿Seguro que no quieres una cerveza?- Hyunjin agarró una botella de la nevera y se la ofreció.

-No gracias, prefiero prepararme un café irme a la cama. Estoy cansado.- Tal como lo dijo cogió su taza de café y fue escaleras arriba para meterse en su habitación.

Todos guardaron silencio ante la ausencia de Felix. Él nunca celebraba las muertes o los negocios con camellos nuevos, ni siquiera cuando llegaba mercancía de mujeres recién traídas de Rusia. Era un chico extraño, reservado, callado, tímido... Pero bueno, era un chico de la calle. Chan lo acogió cuando tan solo tenía 16 años pero ya hablaremos de eso en otro momento.

Minho soltó un silbido disipando aquel extraño ambiente que se había quedado ante la marcha del pelirrojo. Seungmin rascó su nariz y pegó un codazo a Chan.

-¿Nos vamos a Miroh?- Alzó ambas cejas mientras sonreía.

Hyunjin y Minho gritaron y votaron levantando sus cervezas en señal de aceptación ante la idea. Una noche en el burdel no les vendría mal para la celebración. Sexo duro y caliente con las prostitutas que trabajaban allí. Chan negó repetidas veces con la cabeza sonriendo mientras se ajustaba la chaqueta de cuero.

-¡Me pido conducir!- Hyunjin salió corriendo de la casa y detrás de él fueron los tres.

Cuando la puerta de la entrada se cerró Felix soltó un largo suspiro, por fin estaba solo. Dejó la taza de café en la mesita de noche, abrió las puertas de su armario (él por suerte no compartía habitación con nadie) y sacó una caja de color blanco.

Se sentó en el suelo con la caja a sus pies y la abrió. Un chupete azulado, un osito de felpa, una mantita rosa y un par de dulces estaban perfectamente colocados en la caja. Agarró el chupete y rápidamente se lo metió en la boca empezando a sucionar a la vez que cerraba los ojos. Era tan placentero. Sus manos buscaron el osito de felpa y la mantita rosa. Caminó hasta su cama y se acostó en ella enroscado el peluche en su pecho y tapándose con la mantita rosa.

Estuvo un buen rato así, solo él, su chupete, su peluche y su mantita. Hasta que escuchó como la puerta de la entrada volvía a abrirse y se escucharon risas y cosas cayendo al suelo. Agarró sus cosas de bebé y volvió a acomodarlas en la caja con sumo cuidado. Arropó un poco el peluche con la manta.

-Nu quiedu que tengad fio Teddy.

Al oír el crujido de las escaleras sacó el chupete de la boca y la escondió en el fondo del armario como siempre.

Se metió en la cama de nuevo pero no era lo mismo, faltaba su chupete y su mantita. Cerró los ojos intentando dormir a pesar de que en la casa se oían todos los muelles del colchón de sus amigos. Se habían traído a unas putas para celebrar. Sus asquerosos gemidos inundaban la casa.

Otra noche más sin dormir y con mal sabor de boca.


Benvenuti a tutti
Todos los créditos son a [ -goldenhabit ] quién muy amable me permitió adaptar esta historia para hacerla de Stray Kids.


Espero que disfruten de esta adaptación tanto como yo lo hice.

-RS

Bad Baby Boy || SKZ (Abdl)Where stories live. Discover now