| CAPÍTULO 10 | ✓

2.8K 388 20
                                    

——————————

𝐕𝐈𝐎𝐋𝐄𝐓𝐀

——————————


Hanabi.

Giré mi rostro hacia mi derecha, encontrándome con el paisaje que me brindaban las alturas de aquel avión.
Ajusté el volúmen de la música que brindaban mis audífonos y cerré mis ojos mientras recargaba mi cabeza en el respaldo.

Gojou-sensei se había quedado en África con Yuuta, así que la idea de viajar sola no le agradó lo suficiente a mi mellizo.
Solía exagerar cuando se trataba de mi seguridad, pero aún así, lograba hacerme sentir querida, por lo que jamás me quejé.

Gojou-sensei me explicó rápidamente quién era Itadori Yuuji y porqué era tan importante protegerlo. También mencionó que ahora todos creían que se encontraba muerto, así que me pidió, más bien, ordenó que no dijera nada al respecto de que se encontraba con vida, el se aseguraría de darles la "sorpresa" a sus compañeros y altos mandos.

Antes de caer dormida, una sonrisa se dibujó en mi, seguido de una sensación de emoción y nerviosismo al pensar en cierta persona que, después de tanto tiempo deseando, podría observar.


•• ────≪•◦❈◦•≫──── ••

Levanté mi vista al escuchar una voz tan familiar frente a mí.

—¿Hanabi? —preguntó Ijichi mientras parecía estudiar mi rostro y asegurarse de que fuera yo.

—¡Ijichi! Soy yo —dije de manera animada mientras me acercaba.

Lo conocía desde que ingresé a la escuela Jujutsu y apenas ahora, lograba saber cómo era su físico.
Un hombre de cabello corto y arreglado, lentes, rostro delgado y mirada agradable.

—Me alegro mucho de que estés sana —Me dijo con una pequeña sonrisa mientras tomaba mi equipaje —. Sube, te llevaré a la escuela.

Sonreí mientras subía al auto.

La ansiedad y emoción aumentaba con cada metro que avanzaba el auto.
Mi corazón parecía salirse de mi pecho al sentir el auto detenerse frente a la entrada de la escuela.

—No puedo creer que estudié aquí por un año y esta es la primera vez que puedo verla —dije riendo mientras miraba a mis alrededores.

—Debes sentirte como alumna recién ingresada —dijo Ijichi a lo que reímos juntos.

Me entregó mi equipaje y le agradecí dándole una amplia sonrisa, seguida de una reverencia para después adentrarme a la escuela.

Me tomé mi tiempo para observar cada edificio, los cuales me habían parecido bastante elegantes por su arquitectura tradicional japonesa.

El lugar lucia más vacío que cualquier escuela común, y me parecía tranquilizador, pues no muchas personas pueden ser hechiceros o simplemente no quieren serlo.

Caminé lentamente en medio del patio central, dirigiendome así al edificio frente a mí.
Al entrar, éste lucia un poco oscuro, de no ser por la luminosidad de las velas, lo estaría.
Era un lugar rústico y silencioso.
Al fondo de dicha habitación, el tan nombrado director Masamichi Yaga, quien se encontraba haciendo sus preciados jugai.
Siempre le escuchaba hablar de ellos, al igual que escuchaba sus largas pláticas sobre como hacerlos.
Solía quejarse de que nadie le escuchaba cuando hablaba tan emocionado sobre ellos, por lo que no podía decirle que se alejara cuando comenzaba a hablarme de ellos, por lo que siempre que tenía oportunidad y me encontraba, comenzaban sus largas pláticas.

Beyond the words.  »Inumaki Toge. FINALIZADAWhere stories live. Discover now