MarykarlaCeperoyera
Desde la muerte de mi madre, mi padre decidió mudarse a un pueblo en California, Bloodwater.
Nunca me pareció buena idea, pero aún era menor de edad y tenía que hacer lo que él quisiera, al fin y al cabo, era mi padre.
El pueblo nunca me pareció muy agradable, ni siquiera el nombre me agradaba. Era un lugar misterioso, mi padre lo veía como un lugar normal, pero yo no, yo sentía algo extraño, algo diferente, no era igual a todos esos lugares en los que he estado.
En cuanto vi la primera casa, lo supe: a partir de ese momento, mi vida normal había terminado.