FuiAngel

A tu juicio
          	
          	Y si te diera el gusto, hermanito, d verme apagar la luz…
          	D contemplar al alma rota q nunca encontró la salida.
          	Si es tu deseo, mírame.
          	Aquí estoy, con las manos vacías y con un ser q ya lo ha perdido casi todo.
          	Si es tu deseo, observa en el vacío d mi ser cómo apenas parpadea una chispa d lo q alguna vez fui.
          	Si es tu deseo, observa cómo se deshace en la oscuridad aquello q alguna vez ardió con fuerza.
          	El tiempo devastó la última semilla, y quizá eso sea lo q querías encontrar:
          	Un alma vencida,
          	Una mujer sin fuerzas,
          	Un corazón dispuesto a desaparecer.
          	Pe no confundas mi silencio con rendición.
          	Xq incluso cuando mi luz apenas parpadea, sigue siendo mía.
          	Y aunq hayas deseado verme caer hasta morir, no será tu juicio quien decida cuándo dejo d levantarme o dejar este mundo.
          	Así q mírame, hermanito.
          	Mira bien.
          	No encontrarás la muerte q m deseaste.
          	Encontrarás a alguien herida, sí…
          	Con las manos vacías,
          	Con el alma cansada,
          	Pero todavía aquí.
          	Y quizá esa sea la respuesta más difícil
          	q pueda darte a tus palabras.

FuiAngel

A tu juicio
          
          Y si te diera el gusto, hermanito, d verme apagar la luz…
          D contemplar al alma rota q nunca encontró la salida.
          Si es tu deseo, mírame.
          Aquí estoy, con las manos vacías y con un ser q ya lo ha perdido casi todo.
          Si es tu deseo, observa en el vacío d mi ser cómo apenas parpadea una chispa d lo q alguna vez fui.
          Si es tu deseo, observa cómo se deshace en la oscuridad aquello q alguna vez ardió con fuerza.
          El tiempo devastó la última semilla, y quizá eso sea lo q querías encontrar:
          Un alma vencida,
          Una mujer sin fuerzas,
          Un corazón dispuesto a desaparecer.
          Pe no confundas mi silencio con rendición.
          Xq incluso cuando mi luz apenas parpadea, sigue siendo mía.
          Y aunq hayas deseado verme caer hasta morir, no será tu juicio quien decida cuándo dejo d levantarme o dejar este mundo.
          Así q mírame, hermanito.
          Mira bien.
          No encontrarás la muerte q m deseaste.
          Encontrarás a alguien herida, sí…
          Con las manos vacías,
          Con el alma cansada,
          Pero todavía aquí.
          Y quizá esa sea la respuesta más difícil
          q pueda darte a tus palabras.