A veces Dios guarda silencio, no porque se haya alejado, sino porque está obrando donde tus ojos aún no pueden ver. La fe no consiste en entender cada paso del camino, sino en confiar en Aquel que ya conoce el destino. Hay puertas que se cierran para protegerte, lágrimas que caen para sanar tu corazón y esperas que forman el carácter que necesitarás para recibir aquello que has pedido. No permitas que las circunstancias definan quién es Dios. Él sigue siendo fiel cuando todo parece incierto, sigue siendo bueno cuando no comprendes sus planes y sigue sosteniendo tu vida incluso cuando sientes que tus fuerzas se agotan. Si hoy solo puedes dar un paso, que ese paso sea hacia Él. Porque quien camina de la mano de Cristo jamás camina sin esperanza.
Bendiciones para todos ❤️