Chapter: 05🍷ⴰ༢

35.5K 3.5K 1.6K
                                    

Su trabajo no le permitía permanecer tanto tiempo fuera o darse el lujo de vagar por ahí, como por ejemplo ir a clubes nocturnos, a donde sus amigos -en especial, Changbin- lo invitaba. Ni siquiera podía ir una noche en el transcurso de la semana. La carga y su ideal de siempre seguir con su responsabilidad -su trabajo- se lo impedía.

Aunque tiempo sí le sobraba para poder ir, pero prefería adelantar trabajos y quedarse en casa haciendo cualquier cosa, que aceptar salidas con sus amigos.

Su jefe siempre requería de su especialidad por ser parte fundamental del funcionamiento de la empresa.

La mañana, aún con el frío que hacía, dejaba ver los reflejos del sol derramándose por las ventanas de su ordenada oficina.

— ¿Necesitas ayuda? — Preguntó Sophia volteándole a ver desde su escritorio.

— No, estoy bien por ahora. Dime, ¿acabaste con las facturas?

Sophia asintió segura, levantando una resma de hojas en un archivero pequeño.

Hyunjin le sonrió y asintió, regresando al computador.

Las cuentas de la empresa quedaban a su responsabilidad. Había mucha gente que solía elogiarlo por su "talento en la calculadora" desde muy joven. Aunque para él era bastante normal. Desde niño amaba las matemáticas y con estudiar contabilidad y ascender hasta ser el contador general fue hasta para él una sorpresa. Nunca fue becado, pero porque en realidad no quería esforzarse demasiado, porque talento si tenía.

Horas después; su trabajo acabó tras largas horas certificando con su firma los pedidos a los proveedores de la empresa. Tenía tres nuevos recibos que no terminó de ver y necesitaba realizar el inventario de mercancías en la bodega interna de paquetes. Se despidió de Sophia y caminó a la salida con su saco sujetándolo con la mano sobre el hombro derecho.

Soltó un suspiro acercándose a la puerta de entrada al edificio.

Bajó escalón por escalón hasta llegar a la carretera y vacilar en cómo irse a casa. Había dejado el auto descansando en el garaje porque según su idea en la mañana, sería mejor caminar de regreso a casa.

Ahora quería golpear al Hyunjin del pasado por dejar su auto.

Tomó un taxi sin pensarlo por más tiempo. Mientras miraba por la ventana, pasó por un bar más pequeño que al que había ido en los últimos días, era una cantina de neón verde y en frente, había un puesto de asado de cerdo con un cartel publicitario de una joven bailando con un tutu plateado desprendiendo elegancia.

No entendió por qué, pero en su cabeza comenzaron a aparecer los recuerdos y la imagen de aquel peliplata. Lo único que agradecía de su 'estupenda' cabeza es que no interrumpía con sus pensamientos indecentes en la hora de trabajar para no equivocarlo e incitar su despedida de la forma más estúpida posible.

Y decía, "indecentes" porque en algún momento se le cruzó por la cabeza algún pensamiento de que era algo más que eso.

Pero también se cuestionaba el por qué, es decir, ¿cómo era posible que alguien como él habite sus pensamientos gran parte del día? Era completamente absurdo si pensaba en que en realidad quizá, ya no lo volvería a ver.

Tenía preguntas cómo; si seguía estudiando, por qué laboraba de bailarín y la pregunta más grande, ¿Qué era ese show tan fantástico que daba en aquella habitación?

Exotic Dancer © #HyunLix ʿⁿᵛʾ [✓]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora