Chapter: 33🍷ⴰ༢

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Jisung era una de esas personas que aparte de alegrar de una manera especial, le gustaba ayudar. Y en este caso, el hecho de escuchar que Chris le pedía de manera avergonzada, para no decir tímida, que lo ayudase, simplemente le era imposible decirle que no.

Felix le había dicho días antes que fuera con el de hoyuelos, sin embargo, Jisung no lo hizo, hasta que Chan fue quien se lo topó el fin de semana en el restaurante del pelinegro y aprovechó un momento para conversar de cosas triviales, pero también para hablarle sobre lo de la perfumería.

Efectivamente, Chan necesitaba ayuda en la perfumería y, bueno, Jisung no se negó ese día y tampoco este.

El peligris le había dicho en la mañana por un mensaje escrito que ya solo faltaba una semana para la reunión con su familia y mientras tanto, tenía que distraerse un poco por ahí.

Entonces el castaño, con la confianza necesaria se reunió con Chris en dicho lugar. Había tantos productos que sus ojos brillaron y sus fosas nasales fueron totalmente bendecidas por esos aromas suaves pero varoniles. Fue en ese momento en donde entendió por qué el dueño tenía a una clientela fiel por sus productos.

— ¿Todo bien? —Amable, preguntó Chris a Jisung mientras lo veía coger algunas cajas y romper el plástico en donde venían envueltas.

Estaban a dos estanterías de distancia y el castaño se incorporó para ver al mayor y asentirle diciendo con eso que estaba bien. Habían pasado ya unas horas de que estaba ahí. Luego de hablar un rato con Chris y esperar a que unas personas trajeran más productos en las cajas que ahora ordenaba con atención.

Cogió otras dos cajitas, en donde estaban los títulos y la marca que Chris vendía en el lugar, aunque vendía de distintas marcas de fragancias, según le había dicho, las ventas habían aumentado en una marca que para algunos clientes suyos se había vuelto sus favoritos, por lo que la mayoría de estos eran de aquella marca francesa.

Se tardó unos segundos observando el envoltorio, verificando si no había rasguños o errores.

El mayor se giró sobre su propio eje para observar un rato a Jisung. Estaba sentado en el suelo, sacando cada cajita y dejándolos en el piso con cuidado, mientras giraba la cabeza para ver la factura e inspeccionar el producto y su estado. El mayor sonrió sin querer, porque las mejillas de Jisung se veían más abultadas ahora que fruncía un poco los labios por la concentración.

— ¿Podrías colocar todo lo de esa caja por aquí? — Habló, llamando la atención del menor y prosiguió —: Ya he terminado de limpiar este vidrio, recuerda poner el producto más pequeño a la exposición.

Jisung enderezó un poco su espalda e hizo un sonido indescriptible con su garganta después de eso.

—Vale. Me has dicho que tienen que ser del grande al más pequeño, ¿no?

— Sí, aunque sería demasiado complicado. Por eso mejor ordena todo lo de esa caja en un solo lugar, aquí. Ya luego colocas el resto.

— Sí, sí. Me doy cuenta de que son marcas distintas, igual podría hacerlo como me has dicho antes, no pasa nada.

Chan se volvió a girar con una sonrisa. Llevaba el atomizador en una mano y en la otra llevaba una toalla para remover el polvo que se empezaba a almacenar por esa superficie en la estantería.

— ¿Puedo intercalar los rosas con los azules? —Preguntó el castaño. El mayor se volteó nuevamente para ver que en el piso ya no solo había frascos con un líquido azulado, sino también con líquidos rosados, lo que anunciaba que ambos eran olores distintos pero la marca era la misma.

—Claro, no hay ningún problema. —Siguió con su trabajo.

Al fondo de todo aquel cristal y fragancias de distinta calidad y aromas exquisitos que se desprenden de las telas más bonitas cuando un varón la porta en su cuerpo, se oía una melodía que daba unas vibras relajantes, de esas que te daban unas ganas de tirarte sobre la arena de una playa bajo un hermoso y llamativo ocaso.

Exotic Dancer © #HyunLix ʿⁿᵛʾ [✓]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora