𔘓 14 𔘓

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Mike se sentó en la silla, él era enorme en todos los sentidos, masa y altura, mientras que a su lado, Nathaniel era un debilucho.

Mike jaló del brazo de Nathaniel y lo dejó tumbado sobre sus rodillas, enseguida, Nathaniel empezó a forcejear, intentando levantarse, pero entonces una fuerte nalgada cayó.

PLASS

Los ojos de Nathaniel se humedecieron de inmediato, su respiración comenzó a acelerarse más de lo normal. No podía estar pasando.

—Quédate quieto Nathaniel, acepta tus nalgadas y muéstrale a los espectadores que eres un buen chico... Así te habla él ¿No?

¿"Espectadores"? ¿Estaban transmitiendo todo?

PLAS PLAS PLAS PLAS

Nathaniel soltó un grito.

Apenas habían sido un par de palmadas, pero la fuerza de Mike era anormal, y su mano ocupaba más de la mitad de su trasero.

Entonces, el terror se hizo más grande, cuando de un tirón, Mike bajó sus pantalones y calzones, dejando su desnudo trasero completamente expuesto.

—N-no ¡No! ¡No les doy permiso! ¡Oigan! ¡No tienen mi permiso! ¡No los dejo! ¡ESCUCHENME POR FAVOR!

PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS

Nathaniel soltó un grito desgarrador ante el terrible ardor de aquellas nalgadas, y el chico jaló su cabello.

—Más te vale cerrar la boca, Nathaniel, la idea es que los estudiantes escuchen todo por sus celulares, no que se escuche por toda la escuela. Cierra la boca.

—P-papá... v-ven —susurró Nathaniel en un sollozo.

Jamás esperó que algo así fuera a sucederle a él, que algún día se encontraría en una situación así.

PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS

Nathaniel para este punto, pataleaba y lloraba del dolor, sentía definitivamente el ardor de la mano, que era horrible, pero también un detalle más, no era solo su mano, era como si se tratase de un implementó con alguna textura, un material sólido, que estaba haciendo de la situación, una tortura más grande, sentía que su piel se rompía.

Eran anillos.

Entonces, entendió una gran diferencia.

Dante, controlaba su fuerza, sabía exactamente los límites, cuanta fuerza debía poner, y en qué momento debía parar.

Por otro lado, se notaba que Mike no media su fuerza, al contrario, intentaba emplear toda la fuerza posible. El quería lastimarlo, ellos querían verlo sufrir.

—Dios, cállate la boca, deja de gritar tanto. —habló una voz que no logró identificar.

—Mike, estamos recibiendo miles de comentarios y likes, les está gustando.

De pronto Nathaniel sintió como un trapo entraba en su boca, estaba asqueroso, era una camisa sudada que le habían puesto para que no hiciera ruido.

El chico tenía que estar consciente de los anillos, ya que al dejar caer cada palmada, deslizabacon fuerza su mano, dejando que aquellos accesorios con diseños, textura y pinchitos rasguñaran su piel.

Nathaniel sólo se limitaba a temblar, llorar. En los baños solo se escuchaba el eco de las nalgadas resonando en cada esquina, y los intentos de gritos de Nathaniel, que se ahogaban gracias a aquella camisa puesta en su boca.

̨𔓕 Be a good boy ̨𔓕Where stories live. Discover now