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JooHeon vio de reojo a Wonho cuando este se sentó junto a su grupo, con una manzana verde en su mano. Lo peor, fue que cada chico en la mesa centraban sus ojos en el rubio recién llegado y este ni se inmutaba.


-¿Qué? -preguntó sin más, sin poder fijar su mirada en algo concreto, porque eran muchas en la suya.

-¿Por qué no viniste ayer a comer con nosotros?

-Tarea de química, calificación importante.

Soltó como sí de lo más normal se tratarse. Pero no era así efectivamente. El día de ayer había tratado de acercarse a comer con HyungWon pero fue más que difícil. No sabía si eran sus nervios, la manera en que el alto podría rechazarle o simplemente el temor de ser visto ahí.

-Mira, la ranita.

Todos, incluyendo a Wonho, miraron fijamente al chico alto que cruzaba el pasillo. Llevaba ambas manos en sus bolsillos y Wonho juraría que de haber cámaras sería el perfecto modelo. Intentó no hacer mucho y limitar a seguir concentrando su mirada en la comida. No acostumbrara ser obvio, pero tampoco quería que ellos sospecharan alguna cosa.


-¿Te animas? -le preguntó MinHyuk al rubio pegándole con el codo.

Wonho abrió sus labios confundido; -No sé de que hablas.

-Ya sabes. La cábala que siempre le hacemos a HyungWon.

-Wonho, adorabas hacerla hace unas semanas. ¿Qué bicho te picó?

La empatía, quizás.

Mascó su manzana y alzó sus hombros. Luego se levantó, con esa misma expresión que tenía cada vez que hacían la famosa cábala. Peligrosa.

-¿Dónde tienen la botella?

-Aquí.

Le lanzó JooHeon el artefacto al escuchar su pregunta y el rubio no demoró en empezar a caminar en dirección al alto. Se ganaba muchas miradas. Wonho era quizás uno de los más atractivos junto a su grupo de amigos, pero no era tan codiciado como otros.

Los ojos grandes de HyungWon lo miraron con confusión y juró por un segundo, un pequeño segundo que quizás las cosas no serían como antes junto a Wonho, pero aquello desapareció al sentir como el agua caía en su rostro.
Agua del inodoro.

Risas venían de allí y de allá. Sus amigos carcajeaban y filmaban, pero Wonho sólo lo miraba con arrepentimiento. Se sacó incluso su bufanda para dársela sin ser visto, pero HyungWon lo apartó de un golpe.

-Eres un maldito insensible, HoSeok.


Y Wonho fue ahí cuando pudo notar que más que el agua, lo que caía del rostro del chico eran lágrimas. No sabía si de impotencia o humillación. Sea cual sea había ocasionado un gran vacío en su interior.

Esas lágrimas siguieron incluso cuando Wonho lo encontró escondido en uno de los rincones del pasillo. Casi no había nadie y eso hizo que se acercara más.

-¿De quién te escondes? -preguntó el rubio.

HyungWon volteó y al notar quien era, levantó su puño y le dio un suave golpe en el hombro del rubio, para después, sorpresivamente, hundir su rostro en el cuello del bajo.

A pesar de las alturas, encajaban a la perfección.

«¿Qué debería hacer?» se preguntaba Wonho y  fue así como intentó acariciarlo, pero entonces sintió su hombro húmedo.

HyungWon se rompió en llanto y quizás buscaba consuelo en el más alto a pesar de todo.
Esa era una de las razones por las que HyungWon no era más que un regalo en su vida. Siempre, aunque le odiase, seguía esa conexión.

-No hables. Por favor, no digas nada -dijo de la nada el alto, a lo que el rubio empezó a prestarle más atención -Me gusta cuando estás callado y cuando no puedo verte. Así sólo me quedo con lo bueno, borro tu imagen de mi mente y dejo atrás todo lo malo que has echo. Y eso es mucho, ¿sabes? Es demasiado para poder soportarlo.

No lo entendía. Wonho no entendía nada, pero por dentro de su ser todo estaba pasando. Mordía su labio con nervios al igual que su pecho se contraía.

too beautiful to handle. 2wonWhere stories live. Discover now