III

42 6 2
                                    

Para alguna vez ya haber estado en su casa no la reconocía, nada. Baekhyun me pidió que me sentará en el sofá mientras hacía una llamada. Mientras lo esperaba me dediqué a observar lo que había en aquella sala, como un pequeño cachorro curioso pero sin levantarme de donde me había sentado. Al escuchar los pasos de Baek hacia acá, de inmediato lo miré y venía con una pequeña taza, la cual me extendió.

—Para ti..
—Gracias — tomé la pequeña taza en mis manos y observé ésta por un rato.
—¿No recuerdas nada? — negué con la cabeza. —Debes reconocer estás bocinas. — mencionó señalando un pequeño equipo de bocinas negras. —Me las regalaste cuando te dieron ese ascenso.

Me levanté del sofá para acércame a ver aquel aparato y negué con la cabeza, de verdad que no lo reconocía ni me acordaba de tal ascenso.

—¿Y este florero? —cuestionó Baek tomando un bonito florero azul circular con pequeñas flores en ésta. —Lo compramos en España. Fuimos a bucear juntos y casi me llevan las olas.

Mi cabeza daba vueltas, ¿España?

—¿Fuimos a España? ¿Cuándo? — lo miré con una cara notable de confusión y totalmente perdida de lo que me contaba Baek.
—En nuestro segundo aniversario.
—¿En serio?

Había oído que España era un lugar hermoso, no podía creer que había ido y con Baekhyun pero no me acordaba. Tomé el florero en mis manos para analizarlo y después dejarlo de donde lo había tomado Baek, en una estantería. A lado de éste había unos aros hermosos, llamaron mi atención, me acerqué a éste y lo analicé, era de verdad muy bonito.

—¿Este aro es mío? — una pequeña sonrisa adorno mi rostro, no tenía idea del por qué, quizá porque creí que era lindo el qué tal vez guardara algo mío aún.
—Es de mi novia.

¿Novia? Mi sonrisa rápidamente se borró, y solté aquel aro al mismo tiempo que me alejaba del mismo con un rostro de decepción.

—Pintamos eso juntos, ¿lo recuerdas? — cambió de tema rápidamente Baekhyun. Miré aquel retrato y de verdad que se veía hermoso, pero no lo recordaba, por lo que negué con la cabeza. —¿Esta lámpara? Me hiciste comprártela. — señaló una lámpara bonita de tela que para ser chiquita, iluminaba bien, lo suficiente. No respondí, él sabía la respuesta. —Compramos esa cámara en Japón. Al marco y los libros los encontramos en un mercado.

Mi cabeza comenzaba a doler y trataba y trataba pero de verdad no podía recordar, comenzaba a marearme.

—Basta, suficiente. Para por favor. — cerré los ojos y lo detuve, no quería que continuara, cada que trataba recordarme algo, me dolía el saber que no podía hacerlo. Di media vuelta para así mirarlo de frente. —No puedo recordar nada.
—¿Qué recuerdas?

La respuesta supuse que no le iba a gustar pero necesitaba ayuda, no quería estar sola en un lugar donde no me recordara a él.

—Recuerdo que recién nos casábamos, y estábamos de luna de miel. Éramos felices todos los días.

Decirle aquello y ver cómo apartaba su vista me dolía, me dolía demasiado. Un nudo en mi garganta comenzaba a formarse y lágrimas comenzaban amenazaban salir.

—¿En serio nos divorciamos? — aquella pregunta fue la gota que derramó el vaso. Cerré mis ojos y dejé que las lágrimas fluyeran. —¿Por qué nos separamos Baekhyun? ¿Por qué? — mi llanto ya no lo podía controlar y en un punto comencé a sollozar. Tomé una bocanada de aire mientras mantenía mis ojos cerrados, me daba miedo mirar a Baekhyun después de todo lo que estaba diciéndole. —¿Cómo es que desperté un día y toda mi vida ha cambiado?

Sentí como Baekhyun ponía un brazo sobre mi hombro tratando de consolarme de tal manera.

—No llores... — mis lágrimas no paraban, sin pensarlo me acerqué a él y lo abracé. No sabía si era lo correcto, tal vez no, pero necesitaba hacerlo, no podía creer que había cambiado mi vida de un día a otro.
—¿Por qué? ¿De verdad nos divorciamos?

A penas podía respirar bien, no podía controlar mi respiración la cual se había vuelto entrecortada. Lo abrazaba con todas mis fuerzas, lo amaba, no quería perderle por un divorcio que no recuerdo.

—Déjame quedarme aquí... — solté sin pensármelo si quiera dos veces. —No quiero volver. No quiero volver a esa casa que no conozco. Me da miedo estar allí sola. Déjame quedarme..

Un silencio de unos segundo me hizo temblar mientras lo abrazaba, ¿acaso me iba a rechazar? No lo sabía, pero en aquel momento no me quería alejar de él.

—Está bien, puedes quedarte. Pero ya no llores. —Asentí varias veces aliviada y con una mano limpié mis lágrimas, pasando mis brazos detrás de su cuello abrazándolo de tal manera como agradecimiento.
—Gracias..

(🌓)

Me quedé mirando el techo por un buen rato. Baekhyun me había ofrecido una de sus camisas holgadas y unos pants para poder dormir cómoda. Miré el reloj que se encontraba en una mesita a lado de la cama y observé la hora, "3:54 a.m.", no lograba conciliar el sueño a pesar de que Baek me había dejado dormir en su cama y el se había ido al sofá. Me levanté de la cama retirando las sabanas que me cubrían y bajé las escaleras que daban a la sala donde vi a Baekhyun durmiendo plácidamente, me dio tanta ternura verlo dormir así. Me acerqué a él y quite uno de sus mechones que estorbaba en su frente y lo acomodé. Me atreví a abrazar uno de sus brazos y así recostarme en su hombro y poder cerrar mis ojos para poder dormir de tal manera junto a él.

~

Me odian, lo sé, me desaparecí un buen rato. Pero ya volví, y prometo estar aquí más seguido, y actualizar más. Dejen su voto y comentario si quieren que continúe.💚

-NEW START (baekhyun&tú)Where stories live. Discover now