Hola, adiós y SOS

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Plic. Ploc. Plic. Ploc.
Las gotas de color rubí se deslizaban por el filo de la katana y caían al suelo formando un pequeño charco junto al cuerpo tendido contra la pared del callejón. Ese sonido y la respiración del espadachín eran lo único que interrumpía el silencio sepulcral.

- ¿Qué tal, viejo? Ya veo que estás muy ocupado. La verdad es que me da pena quien tenga que limpiar todo esto - la voz algo estridente de un chico rompió la calma.

El dueño del arma no se alarmó al oírlo ya que hacía tiempo que había detectado su presencia. Lo que sí le molestó un poco fue que le llamase viejo.

- No soy un viejo - replicó frunciendo el ceño.

- Claro que sí. Debes tener la misma edad que Mori, eso te convierte en un viejo. Aunque él lo disimula mejor con su pelo totalmente negro. Seguro que se tiñe las canas.

El asesino se miró las puntas de su cabello, que era de un color gris plata.

- Oye, que lo tengo así desde que nací - se defendió.

- Eso quiere decir que naciste siendo un viejo. Por cierto, me mandaron a encontrarte y te he encontrado pero no me dijeron nada de detenerte.

- ¿Tú? - el hombre revisó al chico de arriba a abajo -. ¿Detenerme a mí? Pero si eres un crío que viene solo. ¿Es que eres suicida?

- ¡No soy un crío! ¡Soy Ranpo Edogawa , harás bien en recordarlo! ¡Y no soy suicida! Aunque sí tengo un amigo que... Bueno, dejémoslo. Lo único que es cierto es que vengo solo. Pero tampoco me hace falta más gente, lobo plateado.

El espadachín levantó una ceja al oír ese nombre.

- Prefiero que me llames Fukuzawa.

- Yo prefiero llamarte viejo.

- Niño, ahora no estoy para perder el tiempo. Se te ve con mucha confianza en ti mismo pese a que vas con muletas y no estás seguro de que no vaya a matarte.

- Sí que estoy seguro de que no vas a matarme. También estoy seguro de que no volverás a matar a nadie de la Port Mafia.

- ¿Dejan entrar a niños en la Mafia? Qué mal está el mundo - suspiró el asesino -. Y tienes razón, aún no he caído tan bajo como para matar niños pero... ¿Cómo sabes que ya he terminado mi labor?

- Estuve investigando y descubrí que no solo habías asesinado a personas de mi organización sino que en total habían muerto asesinadas por ti unas 9 personas, de las cuales solo cuatro eran de la Port Mafia. Y daba la casualidad de que esas cuatro personas habían participado en la guerra como mercenarios. En el bando contrario. Investigué un poco más y encontré que habían participado en una operación que acabó con la mayoría de miembros de tu escuadrón. Es natural que quisieras vengarte de ellos y ahora que ya lo has conseguido no tienes más motivos para matar a más gente.

- Que yo sepa toda la información referente a mi escuadrón estaba clasificada como alto secreto.

- ¿Ah, sí? - se sorprendió Ranpo -. Pues me costó cinco segundos desencriptar los datos. ¿Por qué los protegen tan mal si son secretos?

Fukuzawa miró al chico que tenía delante sin creer lo que oía. Ese niño había desencriptado información confidencial del Gobierno como si tal cosa.

- Una pregunta, chico - le dijo.

- Me llamo Ranpo - se enfurruñó -. Por cierto, te vas a manchar con la sangre que gotea de la espada.

Efectivamente, una gota estaba a punto de caerse sobre el yukata del espadachín. Sin tocarla, logró que la gota se desviase de su trayectoria cayendo sobre el suelo.

Un mundo de monstruos (una historia de Bungō Stray Dogs)Where stories live. Discover now