Vacaciones

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Los entrenamientos para el mundial estudiantil habían comenzado. Sin embargo, desgraciadamente para Scorpius, Rose le había mandado una nota al día siguiente del anuncio del equipo donde le decía:

Hola, felicidades por haber logrado entrar al equipo, hemos cumplido nuestro pacto. Creo que ya no es necesario que entrenemos aparte, además, con lo pesado de los entrenamientos, podríamos agotarnos de más. Te veo en la tarde.

R.W.

El rubio había sentido mucha tristeza con la noticia, sin embargo, tenía que reconocer que Rose tenía razón, así que sin dejar su actitud optimista, comenzó los entrenamientos con el equipo de Hogwarts.

Noviembre y diciembre pasaron, y en un abrir y cerrar de ojos, llegaron las vacaciones de navidad, los Weasley pasarían la primer semana con Ron, ya que esa semana sería la boda de Teddy y Victorie, y la segunda con Hermione.

Derivado de la mirada tan severa que la comadreja Weasley le había dirigido a Draco cuando él y Hermione llegaron al andén para recoger a Scorpius, Draco decidió que no sería buena idea para los nervios de su hijo dejarlo mucho tiempo cerca de Ron, por lo que en esa ocasión no esperó junto con los Potter, sino que se apartó un poco.

Efectivamente, en cuanto los chicos bajaron, como de costumbre, primero los Gryffindor James, Rose y Lily, después el Ravenclaw Hugo, y por último, los Slytherin Albus y Scorpius, este encontró a Draco esperándolo sólo más delante que los Potter y los Weasley, supuso que tenía que ver con el numerito con el padre de su pelirroja al inicio del curso, así que se despidió de Albus y éste continuó su camino por el andén hasta que encontró a su familia.

Rose se alegró de que Draco tuviera la prudencia de alejar a su hijo de Ron, ya que su padre les lanzaba miradas furiosas y en cuanto llegó, la colocó a su lado casi como si la estuviera cubriendo, lo que le pareció sumamente inmaduro de su parte, dado que habían pasado más de 3 meses solos en el colegio, pero supuso que era mejor no decir nada. Además, dado que honestamente este último mes y medio no habían sido tan cercanos, ya que no se habían vuelto a ver solos desde la selección, pensó que sería muy incómodo despedirse de él... y aún más incómodo no hacerlo. Es decir, ya no se sentía natural ignorarlo como lo había hecho todos estos años.

Cuando Hermione se despidió de sus hijos, alcanzó a Draco y Scorpius y se fue con ellos. Los Potter y los Weasley hicieron su tradicional visita a la madriguera.

El día de la boda, la familia Weasley completa se juntó a celebrar en la madriguera, por lo que las primas Weasley estaban ansiosas de escuchar como iba el plan de su prima Rosie en relación con el joven Malfoy, que según habían escuchado, era cada día más interesante ya que ahora estaba entre los mejores jugadores de quidditch de la escuela. Rose ya estaba arrepentida de haber hecho ese pacto con ellas, pero no quería que la consideraran débil, además, no estaba dispuesta a revelarle a nadie más sus sentimientos para con el rubio, por lo que decidió mantener su fachada.

- ¿Y bien Rosie, que tal tus escapadas con Malfoy?

- Bueno digamos que cumplí mi misión...

- ¡Wow Rosie! la verdad no creí que fueras capaz - dijo Molly después de un murmullo generalizado - cuéntanos

- Bueno, por mi parte, creo que el rumor está confirmado, los Slytherin tienen talento - dijo lo más calmada posible y tratando por todos los medios de no ruborizarse por recordar sus episodios con el rubio

- ¡Detalles! - exigieron sus primas, Rose no esperaba eso, además, le incomodaba bastante

- Preferiría guardarlos para mi

- Ya déjenla en paz - la defendió Victorie

- ¡Es contra las reglas!, al menos nos debes decir hasta dónde llegaste con él - se quejó Dominique

- ¡Siiii! - corearon las demás, para horror de Rosie. Realmente no estaba segura que esperaban las chicas, pero dejando de lado lo apasionado que fueron los besos, realmente no habían llegado a más que eso, ¿cómo se lo tomarían sus primas?

- Escuchen - dijo tratando de zafarse - aún no termino con él ¿de acuerdo?, he estado ocupada con lo del quidditch y eso y la verdad, él también, pero sepan que voy bien

- ¿O sea que piensas finiquitar el asunto en el viaje a Estados Unidos? - dijo sonando coqueta Roxane

- Quizá... - y trató de sonar igualmente coqueta, aunque sintió que falló

Una bulla y una guerra de cojinazos comenzó, por suerte el foco de las preguntas indiscretas pasó a alguien más y Rose pudo respirar... a medias... la verdad, ella apreciaba mucho a su familia, pero acababa de llegar a la conclusión de que sus primas eran un poco zorras, dicha conclusión la horrorizó. Con "finiquitar" ¿se referían a que ella debía acostarse con Scorpius? Porque honestamente no sabía si sería capaz de hacerlo.

Ella se sentía profundamente atraída por el chico, tanto que desde que lo besó la primera vez, las siguientes veces que lo tuvo enfrente y a solas se le había tirado encima y lo había besado apasionadamente. El hecho de querer calmar sus ansias hacia él, la habían orillado a conocerlo mejor, teniendo un pésimo resultado: se había enamorado de él cuando realmente esperaba poder desencantarse y librarse de su ansiedad. A decir verdad, dicha ansiedad había comenzado de nuevo. Ella lo atribuía a la falta de contacto que habían tenido últimamente, aunque se veían a diario en clases y en los entrenamientos, ya no pasaban tiempo a solas, ella debía reconocer que lo extrañaba. Pero ¿sería capaz de acostarse con él? Siempre pensó que eso era algo demasiado personal y si alguna vez se sentía lista para hacerlo con alguien, debía ser alguien de quien estuviera muy enamorada. Se imaginó haciéndolo con él y la verdad, le agradaba la escena, pero eso la hundiría más en sus sentimientos hacia él, lo cuál ya había acordado con James que sería francamente contraproducente. Ella no podía ver un futuro con él, y si ya de por si la separación le estaba haciendo daño, si llegaba a profundizar más sus sentimientos seguramente se haría mucho más daño. Además, estaban las palabras de Albus, o más bien sus amenazas, él le había advertido que no jugara con su amigo, ella imaginó que eso contaba como jugar con él.

Estaba sumamente confundida, salió un momento del cuarto donde sus primas seguían contando historias a cual más de pervertidas, cuando una voz la sacó de sus cabilaciones

— Así que efectivamente te traías algo con Scorpius, ¿eh?

A Rose casi se le sale el corazón del pecho

ScorseDonde viven las historias. Descúbrelo ahora