|Capítulo 54|

51.8K 3.9K 1.5K
                                    

PDV Shayla.

Al terminar, me recuesto en el césped agotada. Peter se encuentra sentado a mi lado. No sé cuánto tiempo pasamos entrenando, pero lo que si tengo bien claro es que ¡ya me puedo defender en mi estado humano!

—Shayla... — me llama — le he pedido a los vampiros que me permitan ir a mis terrenos, ahí donde se encontraba nuestra manada — me siento y me lo quedo viendo ¿enserio quiere ir ahí? — sé que han pasado varios años... que nada va a estar igual e incluso puede que encontremos cosas desagradables, pero, aun así, necesito ir.

—¿Por qué?

—Es ahí donde vamos a volver cuando hayamos reunido a todos los lobos de nuestra manada — sonríe un poco — y tenemos que ver si las condiciones están a nuestro favor.

—Bien...

—Quiero que me ayudes — se me queda viendo — eres la única de mi manada a la que tengo en estos momentos, aparte, debes hacerlo. Cuando vivías con tu madre y hermanos, siempre estuve para ustedes, ayudándolos en lo que pude. Debes ayudarme ahora. No creo poder hacer todo esto solo.

—Está bien Peter, te ayudare.

Satisfecho por mi respuesta, sonríe aún más y nos ponemos de pies para entrar a la mansión. Ambos debemos darnos una ducha. Cuando ya me encuentro limpia, bajo y me encamino hasta el calabozo, aún es temprano. Tengo tiempo. Ya abajo miro la celda en la que estuve, miro las marcas que deje con mis garras. Vaya, ver todo esto ya sana, se me hace todo muy horrible.

—¿Qué haces aquí? — me giro sobre mis talones y miro a Dante, se encuentra de brazos cruzados viéndome.

—Nada muy interesante — le doy una rápida mirada a la celda y me acerco a él — ¿me estas siguiendo?

—Sí — ruedo los ojos mientras sonrió.

A pesar de que me habla como siempre, siento que todo ha cambiado. Ya no me observa con frialdad, ahora hay algo más en sus ojos. El chico me pilla mirándolo asique sonríe de medio lado, se acerca a mí tomándome de la cintura y pegándome a la pared.

—Shayla... ¿aun eres virgen? — la pregunta me toma por sorpresa y mis mejillas se colorean rápidamente.

—¿Y a ti que te importa? — salto a la defensiva, como lo suelo hacer con Gabriel.

Dante ríe y me besa. Pasa sus manos por mi cintura y mi abdomen. Pongo mis manos detrás de su cuello atrayéndolo más a mi cuerpo. Aún sigue siendo tan irreal todo esto. El vampiro deja mis labios y se acerca a mi oído.

—¿Me estas esperando a mí? — Susurra y luego pasa su lengua por mi oreja, eso es bastante excitante, aunque si lo viera en tercera persona me parecería asqueroso — eso me parece bien... no me agrada mucha la idea de pasar mis manos en un cuerpo que ya ha sido tocado — vuelve a besar mis labios, con mayor fuerza que antes — ¿tendrías relaciones con alguien más que no fuera tu mate?

La pregunta es en modo serio.

—¿Tu lo harías con alguien que no fuera tu alma?

—No. Pero desde que cumpliste los quince, y supiste que soy tu mate, no me importaría hacerlo contigo — y otra vez, mis mejillas quedan rojas.

Dante solo ríe por eso y me sigue besando. No pasan ni cinco minutos, cuando Aine grita llamando a todos a la mesa. El vampiro me da un último beso y se marcha. Me acerco a tomar la fotografía en el suelo y me la apego a mi cuerpo. Subo corriendo hasta mi habitación, dejo el cuadro y vuelvo a bajar hasta el comedor.

—Esto huele bien — Ashy sonríe emocionada, me mira y me lanza un beso con su mano — ¿verdad Shayla? — la sonrisa que tiene en sus labios y el brillo en sus ojos me deja en claro que algo sabe.

#1 Criada por el vampiroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora