Habia sido una semana un tanto larga para todos, los primeros días después de la noticia el pequeño había estado un tanto decaído, pasaba horas sin hablar y con la mirada baja, pero sus amigos lograban animarlo un poco, a veces de maneras curiosas
TOM-Matt, ¿es en serio?-trataba de aguantarse la risa
Los cuatro estaban en la sala, Matt había salido sin explicaciones de nuevo y cuando regresó trajo consigo un carrito de juguete a control remoto, curiosamente el Noruego se había tomado bastante bien el regalo
TORD-no sabia que vendían Ferraris de juguetes
MATT-hay de muchos tipos, creí que este te agradaría más-dijo con una sonrisa colocando el juguete al lado del pequeño, que para su vista era un auto de tamaño real
TORD-¿se supone que me tengo que subir?
EDD-¿por qué no? Podrás presumir que técnicamente te subiste a un Ferrari-el pequeño lo miró pensándolo un momento, soltó un suspiro derrotado acompañado de una pequeña risa
TORD-ok, al menos esto no me hará ver ridículo como la ropa de los muñecos-el auto de juguete era bastante realista, tenia muchos detalles muy bien logrados que incluso había olvidado por un momento que era de juguete
TOM-ahora sólo te falta el smoking y los lentes oscuros, lo cabron hijo de fruta ya lo tienes-recibió una risa sarcástica como repuesta, pero siguió disfrutando imaginando estar en uno de verdad
MATT-¡vamos a probarlo!-tomó el auto y lo encendió junto con el control y lo dejó con cuidado en el suelo
El pequeño sujetó el volante siguiéndole el juego al pelinaranja, este empezó a acelerar de a poco, hasta que el juguete se movía velozmente usando los espacios que quedaban entre la mueblería de la sala como pista
Las risas de sus amigos acompañaron los gritos emocionados del Noruego mientras hacia un spinnin bajo la mesa; después de algunas vueltas que el narcisista había considerado suficientes para que el pequeño no se marease detuvo el carrito
TORD-¡Wooo! ¡Eso estuvo genial, otra vez!
EDD-¡Me toca conducir!
TOM-¡Yo estoy más cerca, yo primero!
MATT-¡Nada de qué! ¡Es mi carrito!...
Los siguientes días el ambiente estuvo más alegre, Matt seguía consiguiendo cosas, mayormente de juguete, que le fueran útiles al pequeño y no tan humillantes como habían sido los trajes; tales como vajillas y un pequeño comedor para que comiera más cómodamente, aunque hacer que lo aceptara por los colores molestamente fosforescente fue una pequeña batalla, un tina de baño para que no tuviera que meterse en otra taza, pero lo que más detestó fue tener que aceptar que su retrete seria una pequeña caja con arena de gato de Ringo...
Y aunque sintiera que en esos momentos debía depender en su totalidad del apoyo de sus amigos, otras veces era él quien era el de mayor ayuda
Hacia una tarde fresca ese día, había llovido de nuevo esa mañana y el ambiente estaba un tanto perezoso; Edd y Matt estaban en medio de una maratón de películas de acción en la sala, comiendo chucherías a reventar y aún con sus pijamas
Tom había preferido ir a su cuarto y usar esas horas de tranquilidad para practicar y componer un rato con Susan, acompañado por el pequeño, que le había insistido en llevarlo con él para escucharle
Aunque el sinojos se negó al principio, pensando que sólo iría para burlarse, fue todo lo contrario, el Noruego tan sólo estaba recostado a su lado, escuchándolo, a veces llegaba a sorprenderlo cuando empezaba a mover los pies o los dedos al ritmo de la melodía que tocaba e intentaba ayudarle a componer aunque no supiera nada de música
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TINY TORD | TomTord
FanfictionUn gran secreto revelado y un desafortunado incidente vuelve la vida diaria de Tord un gran problema. Obligado a dejar su seguridad en manos de Tom, tiene que buscar la manera de resolver su estrecha situación, aunque esto signifique renunciar a to...