reencuentro

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- oh! No quisiera que tengan esta imagen de la última vez que te vieron, no quiero problemas para nuestro futuro, tendrás que recordar lo que quieras -dije. - Eres una maldita! Son mis hijos -gritó. No voy a tenerte pena, maldita narcisista, y no te preocupes por tus hijos, yo seré su nueva madre -dije riéndome y luego escupí su cara.

Se abalanzó hacia mí, antes de que pudiera hacer o decir algo más, el escolta la apuñalo 7 veces, dijo que no podía disparar por si era cierto que la seguían.

Nos fuimos con los niños y Dilang en cuanto pudimos

Me había salido con la mía, el escolta quería llamar a Víctor pero le dije que no podría hasta que yo no estuviera a salvo. en el jet privado de Víctor viajamos hasta el país en el que vivía.

En el camino estaba tomando el brazo de Dilang, mirando su pobre cuerpo, es que. Ha pasado por tanto en tan poco tiempo, sólo quiero alejarlo de todo esto y contruir junto con él un gran futuro, eso si logro salvarlo de esta.

Llegamos hasta una clínica privada donde Dilang fue hospitalizado, salí a hacer unas llamadas mientras tanto, el escolta se acercó a mi para decirme que había puesto a los chicos en un lugar seguro e inmediatamente me dijo que iba a llamar a Víctor, porque han pasado 17 horas desde que salimos de casa, le dije que no era hora, y que espero que no haya utilizado ningún teléfono público, dijo que no desobedecería mis ordenes, pero insistió otra vez en llamar. Le dije que primero vayamos a una casa y una vez seguros llamaríamos a Víctor, fuimos a una un poco lejos de todo, lo dejé en casa y busque a los niños de donde los había llevado, al igual cambié a Dilang de clínica, cuando regresé a casa al otro día, encontré al escolta hablando por teléfono y cuando éste me vió me apuntó con un arma, con otra mano apuntaba una esposa que se suponía debía ponerme, fui a hacerlo y antes de que puediera reacionar le disparé primero, los hombres de Víctor no tardarían en llegar, así que huí con los niños. llamé a Alex por teléfono y dije que necesitaba verlo con urgencia, conduje hasta un apartamento, ustedes lo conocen (lujoso y encantador, temp. 1) dijo que no era seguro así que le propuse ir a una villa que tiene su esposa. tomé a los chicos y cualquier evidencia que había dejado en esa casa. Me marché en cuanto pude. Llegué a la villa conduciendo, vi los ojos de Alex brillar, así como brillaron los míos al ver a Dilang, así como están brillando justo ahora al verlo a él.

vino corriendo mientras lloraba... sus hijos también lloraban y abrazaron con ansias a su papá.

- No sé como agradecerte Yanet (dijo sin poder controlar sus lágrimas) no se le entendía el habla.

- Te lo prometí -dije llorando.

- Me besó.

Te amo tanto... dijo al soltarme.

- ¿Dónde está su madre? - interrogó al mirar a los niños - yo lloré y me encogí de hombros -no pude hacer nada por ella, lo siento (le dije) sus hijos empezaron a llorar junto con él... decidimos entrar a la casa, hice un té para intentar calmarlos, era imposible para mi, sus hijos estaban hechos pedazos y Alex desmoronandose al verlos así. no pude contenerme y lloré también -lo siento mucho. -dije. - no es tu culpa Yanet.

El reloj marcaba las diez de la noche. Alex tubo que darle un calmante a los chicos para hacerlos dormir, el se tranquilizó también.

- ¿Sabes? no lloro porque ella haya muerto solamente... claro, la quería... todavía la quiero, aunque terminó conmigo hace meses ya. Pero lloro porque ahí están mis hijos, quienes no tienen la culpa de lo que haya pasado y mira lo que les ha tocado vivir, por mi culpa. Lloro porque ellos están destrozados, primero los secuestran y cuando su madre va a salvarlos, muere en el intento... - Todo será mejor mañana (dije con una sonrisa comprensiva) - ¿para quién? (preguntó al acercarse a mi) lo recosté en mi pecho y lo puse a dormir. - Se siente bien cuando estoy contigo Yanet (me dijo) no sé si sea apropiado decirlo ahora, ya que tu ex esposa murió hoy mismo, pero... me excita la manera en que te arrecuestas de mi pecho (dije dedicándole una mirada fría al vacío) no sé si sea apropiado decirlo ahora, pero me excita la manera en que te excitas (respondió) - lo abracé.

necesito descansar, iré arriba (dijo secando sus lágrimas) me quedaré esta noche, digo. aquí abajo, me iré mañana al amanecer (dije acomodando las almohadas del sofá) si vas a quedarte no es bueno que sea en la sala, digo... no estarás muy cómoda aquí, supongo que no has tenido un buen día (dijo con una sonrisa picarona al subir). Entré a una de las habitaciones, encendí la calefacción cerré la puerta y me dormí, lo dejé en la otra habitación - Yanet... en qué estabas pensando cuando le dijiste que estabas excitada? -idiota. yo sé en qué estabas pensando -su voz rezonó en mi odio haciendo que todos mis bellos se pusieran de punta, ya había olvidado eso (dijo riendo al ver mi piel erizada) esto no está bien (le dije) nada en el mundo está bien, ni lo estará. y esto no cambiará nada, como nada cambiará el mundo... sé que no es el momento, sé que no es el lugar. pero si espero a que llegue el momento tal vez nunca llegue, déjame crear un momento, un tiempo y espacio entre nosotros dos, no sabes como mi corazón está latiendo en este momento, y sabes que eres la única que ha logrado ponerlo así. (dijo) ah, sí? no te he empezado a tocar y acabo de tener una erección por ti, me gustas, me encantas, me excitas en gran manera - Hablas demasiado...

- Lo callé con un beso.

el también continuó el beso, era un beso hermoso porque ambos llorabamos, y ambos sabiamos que lo necesitabamos. uno siempre vuelve a donde fue feliz, y por eso estoy en esta habitación, aquí, contigo... su lengua entrando a mi boca era tan asombrosa, mi sexo empezaba a mojarse, y el lo sabía, sabía como me tenía... pero todo lo hizo tan despacio, es Alex... lentamente me tiró a la cama, no podía escuchar lo que me decía porque el ruido de mi respiración agitada intervenía, subió mis manos recorriendo las sabamas mientras las empuñaba con las suyas sobre las mías...

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