Navidad. Dicen que es una de las épocas más bonitas del año. Normalmente lo solía ser. Me encantaba la Navidad. Todo decorado, con luces y adornos. La nieve. Los regalos, como no. Ver la cara de emoción que ponen tus seres queridos al abrir algo que tú les regalaste con todo tu cariño.
Tus seres queridos.
Eso era algo que me iba a faltar aquellas Navidades. Iba a estar con mi familia, claro, pero me iba a faltar ella.
La necesitaba a ella en esos momentos. Así si que podrían ser unas Navidades bonitas.
Habían pasado ya 4 meses desde que nos separamos, y se estaba haciendo más duro de lo que pensaba. No habíamos vuelto a vernos en persona, eso si, hablábamos cada vez que podíamos, pero algo en mí me decía que no era lo mismo. Yo le había hecho confiar en las relaciones a distancia, pero hasta yo misma estaba perdiendo la fe en ellas.
Ana estaba feliz. Más feliz que nunca. Había cambiado y había hecho ver a sus "amigos" que si la querían solo por su dinero, que no los quería en su vida. Y, al final, ellos se alejaron.
Había empezado a formarse en canto, y conoció ahí, en las clases, a los que se habían convertido en sus verdaderos amigos.
Estaba muy feliz por ella, de verdad, pero la extrañaba con todas mis fuerzas.
Por mi parte yo había dejado la carrera, acabé haciendo caso a Ana, me cansé de hacer algo que no me gustaba y de estar estresada por trabajos y exámenes que ni yo misma entendía de que trataban. Más caso le hice cuando empecé a estudiar interpretación.
Yo también estaba muy contenta, por fin había encontrado lo que de verdad me gustaba. Compaginaba las clases con pequeños conciertos en algunos bares de Barcelona, pequeños conciertos que cada vez se iban llenando con más gente.
Para que mentir, estaba feliz, pero incompleta, porque me podría haber vuelto una cursi yo también, pero la echaba mucho de menos.
Era mi último día de clases, y ni siquiera me concentraba porque llevaba sin hablar con Ana cuatro días que se me estaban haciendo eternos. Necesitaba que me contestara a los miles de mensajes que le había dejado por Whatsapp porque me estaba preocupando seriamente.
Tampoco habíamos hablado de si íbamos a vernos en Navidades, si lo íbamos a celebrar juntas y con nuestras familias, o si cada una iba a ir por separado.
Miré mi reloj, eran y media.
-Venga, deja de hablar ya. -dije para mi misma apagando el portátil.- Qué es el último día de clase, carallo.
De verdad, me encantaban las clases de interpretación, aunque fueran teóricas, pero ahora mismo, con todo eso en mi cabeza, el tiempo se me estaba haciendo eterno.
-Feliz Navidad. -dijo la profesora.
-Venga si, feliz Navidad. -respondí yo en un tono de voz elevado mientras me levantaba
-Te noto alterada. -dijo Júlia, una de las amigas que había hecho en el curso.
-Esque me cansa esta tía.
-A Miriam Rodriguez no le puede cansar aprender. -dijo ella.- Algo más te pasa.
-Deja de analizarme. -dije yo.
-¿No tendrá que ver el tema con cierta canaria? -me dijo Aaron, otro compañero.
-Si te refieres a mi novia, si. -dije yo.- Qué no me habla. Que se conecta y no me lee. ¿Le hice algo?
-Llámala, o yo que se. -dijo Aaron.
-Muchas gracias, no lo había pensado. -dije yo sarcástica.
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Hay algo en ti ✨ (WARIAM)
Ficção AdolescenteAna nunca pensó odiar un verano, y menos pasárselo encerrada en un pueblo lejos de sus amigos y del gran chalet de verano en Ibiza. Miriam por su parte deseaba que el verano empezara, porque estaba saturada con tantos exámenes. Lo que si que no espe...
