5

14.7K 1.2K 785
                                    

Me levanté rallada y rallada me fui a la ducha, abrí el agua caliente y me metí debajo para ver si se me pasaba. Ya eran pasadas las once de la mañana de aquél lunes y por lo tanto Jackson ya no estaba en casa, hacía rato qué se había marchado a trabajar pues él tenía un horario fijo y coherente, no cómo el mío que a veces era una jodida locura.

Esa semana yo trabajaba de lunes a viernes, era conocedora que en mi tripulación coincidía con Jisoo y Rosé y eso era lo único que a priori me hacía sonreír esa mañana porque siempre que volaba con ellas me lo pasaba en grande. La ruta era de Chicago a Nueva York de ahí nos íbamos a Miami y de Miami a San Francisco para volvernos nuevamente a Chicago….ya os imagináis de qué va la historia, una noche duermo aquí, dos allá, otra más en otro lado y por fin en casa. Es un no parar, os lo aseguro pero por más estresante y agobiante qué parezca a mí ese ritmo me gusta y encima me lo pagan bien, muy bien he de confesar.

Acabo de ducharme, almuerzo algo ligero y echo mano de mi pequeña maleta ya preparada con las pocas cosas que necesito y me encamino ya hacia el aeropuerto…voy vestida normal de calle, con unos jeans claros y una camisa blanca pues siempre me cambio en el trabajo, no quiero que se me arrugue el súper traje que tengo para trabajar…luego os cuento.

Durante el camino a la terminal, sentada en la parte trasera de un taxi repaso mentalmente lo vivido la noche anterior con Jennie. Es que todavía no puedo creerme que intentara coquetear con ella…lo cierto es que prefiero no pensarlo demasiado porque encima me invade un sentimiento de vergüenza que me hace sentir peor…pero el caso es que lo hice, y lo hice porque esa muchacha me gusta, me atrae, me llama la atención y no puedo os juro que no puedo quitarme la imagen de sus gatunos ojos castaños de mi cabeza. Creo que me estoy empezando a enamorar de ella o quizás es solo qué siento algún tipo de atracción o no lo sé…no lo sé…joder yo lo único que deseo es dejar de verla en mi mente continuamente! Estoy enfadada, estoy muy enfadada todavía conmigo y lo peor es que no sé quién va a pagar mi frustración. Creo que todos los números los tiene Jisoo porque Rosé es demasiado dulce.

Por fin llego a mi destino, entro por unos pasillos después de enseñar mi acreditación a tres o cuatro agentes de seguridad y por fin estoy en los vestuarios de mi compañía aérea. Para que os hagáis una idea son parecidos a los vestuarios que puedan tener cualquier gimnasio de barrio pero algo más pequeño. Hay unas taquillas, un par de banquetas, un par de duchas y poco más. Entro y hay un par de compañeras que justo parece que van a salir, me cruzo cuatro palabras con ellas.

-Ey Lisa ¿Vuelas? –Me pregunta una de ellas a punto de salir por la puerta.

-Si me toca…voy en el vuelo JKL-09 ¿Y vosotras chicas? –Les pregunto por cortesía más que nada porque no tengo muchas ganas de hablar mientras empiezo abrir mi taquilla

-No no que va, venimos ahora de New Jersey, no nos toca volar hasta en diez días. Qué vaya bien! –Se despide.

-Sí gracias…adiós –Les digo escuetamente.

No estoy de humor y lo sé. Abro la taquilla y veo una foto de mi marido pegada en el reverso de la puerta, la miro y niego con la cabeza. Siento que lo engaño…presiento que podría llegar hacerlo. Jennie sal de mi cabeza por favor, te lo ruego.

-Manoban! Buenos días! –Se oye con mucho ímpetu, es Jisoo que entra sola por la puerta y gracias a dios interrumpe mis pensamientos.

-Wang…-Le rectifico, me jode que me llame Manoban ya os diré el motivo.

-¿Todavía no te has hecho el moño? –Me pregunta pues aún llevo el pelo suelto y la norma de la compañía es que hay que llevar el pelo recogido.

-Acabo de llegar –Le digo con poca fuerza -¿Y Rosé? –Pues no viene junto a ella y me extraña.

Guardaré Mi Libertad - JenlisaWhere stories live. Discover now