El rey de Gravelight

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Cerdo

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Cerdo

Desde que la fundación de la Corporación, el mundo cambió. De alguna forma el hombre se dividió y mientras unos se beneficiaban del poder que ofrecía Sirynge, otros sufrían las consecuencias te crear nuevas tecnologías. Como un ser humano, luché por aquella libertad de vivir y no fue hasta el día de la destrucción de la Corporación que el mundo se liberó, sí, gracias a la Gran Explosión otros peligros emigraron, pero podemos lidiar contra eso.

El mundo cambió, la Gran Explosión nos puso en una situación extrema y como en toda situación siempre hay dos ideologías que se contraponen: Muchos creen que empeoró; nosotros vemos al fin la paz; ellos ven la muerte como un obstáculo, ellos temen; nosotros, decidimos dejar de temer, porque la muerte siempre se burló de nosotros, mientras llorábamos y suplicábamos de no llevarse a nuestros familiares. 

— ¡Canes!, ¡Hombres portadores de poder, ustedes están aquí porque quieren dejar de temer!, ¡Parar el maltrato de los sucios guardias, dejar de ser experimentos de la Corporación!, ¡Querían bestias, la Corporación tendrá a sus bestias!, ¡¿Qué les daremos?!

— ¡Canes!, ¡Canes!

— ¡El poder tiene ya nombre! ¡¿Cuál es su nombre?!

— ¡Canes!, ¡Canes!

La Corporación decía que éramos una misma sociedad, Sirynge engañaba a tal grado que deseaba una paz diciendo: "Somos uno mismo...". El show de Sirynge Corporation podía contra las mentes de WaterSeed, pero la historia cambia cuando vez debajo del telón, y vez que detrás de aquella fantasía, la realidad sigue siendo la misma; una maldita porquería.

— Mami, por favor... No mueras...

— Pequeño, no te alejes del Sr. Norman, ¿sí?, él cuidará de ti.

— No mamá, por favor... Mamá, ¡Mamá!

¿Dolor?, ¿Si siento dolor?, vivo con dolor cada momento que vivo en este asqueroso mundo, y por eso haré lo que no pudo hacer la Corporación; le enseñaré a cada individuo a valerse por sí mismo, a ser fuertes, a llenarse de emoción. Y que hombres como Sirynge no vuelva a pisotear nuestros corazones.

— ¿Ahora quién va a defender al pobre gordito?

— Déjame en paz...

— "Déjame en paz" ¿Ahora quién va a defenderte?, ¡mami ya no está, cobarde!

Tenía seis cuando mi madre murió, la señora y el señor Norman me adoptaron. Vivíamos en una humilde granja, criábamos cerdos para venderlos. El trabajo era pesado, y ellos débiles, razón del porqué yo tuve ayudar en el trabajo desde muy chico. Los niños me molestaban por ser siempre el más gordito, me decían Cerdo, les gustaba compararme con los cerditos que cuidaba cada que pasaban por la granja.  ¿Qué hacía? Nada, tras la muerte de mi madre me esforzaba en cumplir con sus pequeños ideales, no ser soy como ellos, cuidar de aquel que lo necesite y levantar a los que se encuentren de rodillas, porque como ella, yo sé lo que se siente estar en el suelo. 

WaterSeed: Bienvenido a CasaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora