La reina del dolor 2

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Valeria

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Valeria

Llantos Sangrientos, Acorazados, Miserables, Píldoras, Rabiosos, Piedras Azules... Pobre de WaterSeed, cambió, se perdió.

— ¡¿Qué esperan?!

Cerdo siempre supo cómo convencer a la gente.

— ¡¿Esperan ver morir a sus hijos?!

La gente de BlueCity tenía miedo. Todos lo tuvimos cuando los rabiosos surgieron y ahora que se encontraban en la ciudad matando y explotando todo a su paso, pudimos ser parte del verdadero miedo en WaterSeed. No sabíamos contra qué peleábamos.

— ¡Es hora de levantarse, luchar y cambiar el mundo!

En BlueCity existían barrios donde la gente se resguardaba y cuidaba, especialmente vivían en edificios altos, de esa forma sólo tendrían la necesidad de proteger una entrada y si era de emergencia, esconderse dentro de él, sólo así, entre muchos pisos podrían sobre vivir. Aunque sea el área más segura de WaterSeed, BlueCity tenía sus peligros, la gente con necesidad suele perder el juicio del bien y el mal orillando sus decisiones a la necesidad y si es necesario, olvidar el bien común. Esa es exactamente la razón del por qué muchos siguen viviendo con miedo, los jóvenes, en especial aquellos que perdieron o están perdiendo a sus familiares tienden a robar, golpear y matar por comida o píldoras. Es una realidad, y aunque suene cruel, esto no es acto de la Gran Explosión, esto vienen desde el origen de la Corporación.

— ¡Está loco! ¡Somos pobres y débiles!

— ¡Sí, nosotros no estamos hechos para la guerra! ¡Moriremos!

Nuestra meta era sencilla: Proteger a los inocentes. Íbamos de camino a la mansión donde del Jefe para crear un perímetro de seguridad, protegeríamos de dentro hacia a fuera. Pero en el camino, vimos desde las alturas a este pequeño barrio que peleaba con coraje contra una manada de rabiosos. Sus muros eran altos, pero poco resistentes. Apenas íbamos bajando, cuando los rabiosos logran derribar uno de los muros, y aunque los sobrevivientes disparaban matando a un par, los rabiosos alcanzaban matando a una docena, era una maldita masacre. Cerdo no lo pensó dos veces, abrió fuego contra los rabiosos y con nuestra ayuda pudimos proteger a un par de sobrevivientes.

Afortunadamente las mujeres y niños se escondieron dentro de las casas, eso hizo la tarea sencilla para matar a los rabiosos desde sus espaldas, y aunque fueron pocos los sobrevivientes, Cerdo había salvado aquel barrio, estaban condenados a la muerte.

Mauricio sólo escuchaba como los ciudadanos justificaban su miedo, era obvio, la mayoría de ellos eran menores de edad, mujeres o adultos mayores, y los pocos valientes que sobrevivieron vieron morir a sus amigos y compañeros, eso le quitaría lo valiente a cualquiera. Pero como si fuera otro, Mauricio intervino en el discurso de Cerdo de una forma increíble.

— ¡Yo nací en la ciudad. Yo vi a mi padre matar a mi madre mientras se convertía en rabioso. Es normal sentir miedo, vivimos en constante peligro y tenemos por nuestro seguridad. Pero correr no nos va a salvar, sólo estamos haciendo más lento el sufrimiento. Debemos luchar, BlueCity debe defenderse, recuperar lo que un día tuvo, reparar lo que se rompió!

WaterSeed: Bienvenido a CasaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora