Capítulo 10

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En primer lugar: GRACIAAS POR LAS 1000 LEIDAS QUE TIENE LA HISTORIA!! No habría sido posible sin vosotros. Espero que sigais leyendo y que sobretodo os guste!!

Narra Ian

Cuando desperté,no había nadie a mi alredor. Intenté levantarme con dificultad pero sentía como si a mi cuerpo le hubiesen puesto miles de piedras pesadas.

"Venga, yo puedo". Apoyé las manos a los lados y empecé a tomar impulso hacia arriba. Nada. Mi cuerpo se desplomaba.

-Ayuda...-mi voz salía casi sin fuerza.

Estaba solo así que esto debía solucionarlo por mí mismo.

Volví a intentarlo. Mis brazos temblaban por el esfuerzo que hacía, doblé las rodillas y poco a poco fui poniendome en pie, haciendo que despues me tambaleara y la cabeza me de vueltas.

Debía de regresar a casa. Miré el reloj que tenía en el brazo, ¡mierda las 9:30 pm! Y yo había quedado con Lucy a las 8... el ramo de margaritas...

Miré detrás mio y allí estaba, aplastado. Adiós planes.

Debo darme prisa. Caminé lo más rápido que pude. Pasaba al lado de la gente quien solo se dignaban a mirarme, nadie me ayudaba.

Al cabo de una eternidad llegué a casa. Toqué el timbre a duras penas.

-¿Sí?-preguntó... ¿Lucy?

-Lu... Lu..- empecé a toser.

-¿Quién es?

-I... Ian-dije con un hilo de voz.

-¿Pero qué...?

-Ayúdame-dicho esto me senté despacio delante de la puerta. Al poco rato noté que alguien venía deprisa y abría la puerta.

-¡Ian! ¿Qué te ha pasado?-preguntó Lucy al poco rato vino mi madre y mi hermana que ahogaron una exclamación al verme.

-¡Por Dios bendito!-exclamó mi madre.

Me ayudaron a levantarme y luego a llevarme hasta casa, subiendo en ascensor hasta el quinto piso.

Me recostaron en el sillón y me quedé a solas con Lucy ya que mi hermana y mi madre se fueron a por un cubo de agua y paños para curarme.

La cara de Lucy era un poema.

-Lo... lo siento-le dije.

Espera... ¿estaba llorando?

-¿Quién ha sido?-preguntó mientras de sus mejillas bajaban sus lágrimas.

-Eso no importa.

-Sí importa. Ian, te han dado una paliza ¡por el amor de Dios!

-No... yo... perdón por no venir antes yo...

-Ya tendremos la cita después-dijo y me sonrió.

-Yo quería decirte algo. Lucy yo...-dije pero fui interrumpido por mi madre y mi hermana.

Me empezaron a curar.Dolía ¡como dolía!

-Debemos de llevarte al hospital-dijo Lara.

-No. Necesito descansar y ya esta.

-Te llevamos al hospital y punto-dijo mi madre.

Estaba a punto de replicar pero mejor me callé. ¿Quién en su samo juicio contradecía a Sabrine O'Conner?

Me llevaron al Hospital Central de Londres de urgencias.

Me hospitalizaron ya que me tenían que hacer más pruebas.

Siempre fuiste túWhere stories live. Discover now