Capítulo 16

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✨Editado✨

"El falso esposo"

Luego del audible jadeo de sorpresa, se callaron. Noreen y Josie se mantuvieron en silencio detrás de sus madres escondidas por miedo. Me mantengo en mi lugar sin moverme un solo centímetro, mi pie sigue apretándose sobre el pecho de este hombre que se parece a Alister, mi Alister.

Alia se tapa la boca con sus manos, alarmada por mis palabras. Vega me mira con el ceño fruncido, como si fuese una broma. Y Miriam, Miriam me observa a mí y a él, como si decidiera algo muy serio justo ahora.

—¿De qué hablas? Es Alister —dice Vega como si fuese lo más obvio del mundo.

Pero este no es mi esposo, no sólo el tacto congelado del collar de obsidiana me lo advierte, todo en él lo dice. Su toque no me provoca lo mismo de siempre, y sus ojos son color cielo, pero no tienen ese algo que me ha vuelto loca toda mi vida.

Puede parecerse a Alister, pero no lo es. No es mi Alister, no es mi esposo.

—Tienes cinco segundos para decir quién eres antes de que te golpee muy fuerte —advierto con voz baja pero firme, como si contuviese mi enojo. Así es, de hecho.

—¿Quién es mami? —pregunta Josie en un susurro, asustada. Ella también sabe que no es él.

—Voy a contar hasta cinco ¿okey? —Vuelvo a decir tirando de su brazo, retorcido un poco su hombro —. Uno... cinco... ¿Quién eres?, mi paciencia solo existe con personas que me caen bien, y no estás en mi lista en este preciso momento. Falso Alister.

Se mantiene en silencio, arrugado el ceño cuando tiro de su brazo, su boca se mantiene cerrada sin soltar nada, nada de nada.

—¿Quién eres y porque finges? —vuelvo a preguntar, ya perdiendo mi paciencia.

No mentía cuando decía que solo tengo paciencia con mi familia.

—Primero que nada, dulzura —dice con voz algo ahogada por el golpe aún, la misma voz.

La misma voz que me dice te amo, solo que ahora noto la diferencia, es la misma, pero no provoca nada en mí, ni un solo átomo en mi cuerpo lo reconoce.

—Rowan para ti —casi gruño y él rueda los ojos.

Creo que aún no nota que el que está en el suelo inmovilizado es él.

—Rowan —dice casi con burla —. Como decía, primero, no estoy fingiendo.

—¿Y de dónde sacaste ese rostro? —habla Miriam en un susurro aterrador —. No te atrevas a mentir o lo sabré.

—Ha sido mío por siglos hasta donde sé, ahora creo que lo prudente es que hagamos una reunión familiar ¿Qué piensan?

No sé si es muy estúpido o no le interesa saber que puede morir si así lo queremos. Da igual.

Me agachó y tomó su hombro para levantarlo rápidamente, quejándose debido a la fuerza que ejerzo sobre un nervio sensible. Benditos sean los trucos que mis hermanos me enseñaron.

—Levántate —le ordeno.

El falso Alister se levanta, aun con mi mano en el punto sensible de su espalda y lo obligo a caminar con ellas siguiéndome por detrás, totalmente atónitas. Damos unos pasos lejos hacia los árboles cuando él logra soltarse y voltea tomándome con él brazo con algo de suavidad.

—Oye escucha, dulzura —empieza.

Pero no logra terminar porque estampo mi cabeza en el medio de su rostro haciendo que retroceda unos pasos sosteniéndose la nariz, la cual no sangrara, pero si se hinchara, estoy segura. Creo que les debo a mis hermanos varios agradecimientos por estos trucos. Jamás me sirvieron tanto.

Vuelve a Mi  (TERMINADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora