•Tranquila...•

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Mis párpados comienzan a abrirse lentamente.

Miro a mis lados y me encuentro con Brigitte.

—¿D-dónde estoy? —pregunto confundida.

Intento moverme para acomodarme pero siento un insoportable dolor en mi pierna izquierda....

Un quejido escapa de mis labios y cierro mis ojos con fuerza.

—Joder... — susurro para mi misma al recordar lo sucedido antes...

—¡Iris! — exclama emocionada mi amiga mientras corre hacia mí y me abraza.

Yo le correspondo.

Miro mi mano, tiene un suero...

Hago un ademán de quitarlo, pero Brigitte vuelve a hablar

-—Debes dejarte eso puesto, creo que es para que te mejores y tu cuerpo tenga más energías o algo así... — se encoge de hombros

—No. Me quiero ir de aquí. — comunico, seria

No quiero estar más aquí...Acostada en una camilla, con un suero a mi lado y con este olor a hospital tan feo.

Me siento...Abrumada, decaída, adolorida...

Quiero...Irme de aquí lo más antes posible

Acerco mi mano al suero nuevamente, con la intención de sacarlo pero Brigitte me detiene...

—Iris. —advierte amenazante

—Brigitte. —contraataco

Siento un leve mareo y me toco las sienes, cerrando los ojos

—Brigitte... Te he dicho que quiero irme de aquí. — espeto, comenzando a enfadarme

—Y yo te he dicho que no irás a ninguna parte porque tienes que mejorar, ya pasará, cariño. Solo será un tiempito... — habla ella, con voz dulce

—¡Mierda! ¡No, Brigitte! ¿Acaso no entiendes? ¡No quiero estar aquí! — exclamo alterada y al instante me siento mal...

Ella tan dulce y delicada y yo contestándole como si ella fuera la mala...

—Iris...Cálmate...Por favor... — dice apenada

—¡No! Mierda...¡No! ¡No soporto estar aquí! Esto es horrible...— grito quitándome el suero rápidamente

Un pinchazo arde en mi muñeca... Hago una mueca adolorida

Me levanto de la cama, tratando de apoyar todo mi peso en la pierna derecha, pero las puntadas intensas que recibo en mi otra pierna me impiden caminar sin dolor

Brigitte sigue tratando de convencerme de que no me vaya, pero no le hago caso y le dirijo a la puerta.

Solo que...

Cuando estoy por llegar, esta se abre...

—Escuchamos gritos...¿Qué suced-

Las palabras de Asher mueren en su boca al verme parada frente a él

—¡Has despertado! —dice emocionado

—Sí. —digo sin ganas —Permiso.

Sky, quien está al lado de Asher me mira confundido

—¿A dónde crees que vas? — inquiere esbozando una mirada seria y amenazante

—A mi cuarto. — digo con obviedad

El frunce el ceño

—No, no, no. Tú, — me señala — no vas a ninguna parte.

Lo miro mal

Alas de fuegoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora