Zack.
-Tienes que parar -las palabras salían de mi boca enrojecida, hinchada y ansiosa por seguir inundada de sus labios que me llenaban hasta hacerme sentir completo.
Su respiración agitada, sus manos sobre mi cuerpo, sus brazos rodeándome como si no fuera suficiente lo unidos que estábamos.
Me sentía aprisionado y a la vez necesitado de lo mismo que el me exigía en cada caricia y en cada beso intensamente infinito de emociones. Me alejé solo un poco para que nuestra respiración se estabilizara de nuevo, el aliento regresara a nuestros pulmones y la cordura me devolviera a mi cruda realidad.
-Debo irme -mi respiración agitada chocaba con la suya igual de descontrolada. -No pueden vernos juntos.
Sus aperlados ojos azules me miraron con intensidad, sus labios se fruncieron solo un poco antes de que volviera a unirlos con los míos en un beso casto.
-Lo sé -respondió resignado, acariciando mi labio inferior con su pulgar como si sus palabras no estuviera conectadas con sus acciones.
Mis labios se abrieron inconscientemente ante el tacto de su dedo jugueteando con la delicada y adolorida piel de mi labio herido por las múltiples mordidas recibidas que tanto me enloquecían al grado de rogar por más; mi lengua intentó hacer contacto con su piel, pero su ágil y cruel movimiento me dejó con las ganas de tener sus dedos dentro de mi boca y saborearlos hasta que la imaginación fueran mi única salvación y alternativa. Su mano viajó por mi quijada acariciando la piel, los músculos tensos y en un acto reflejo acurrucándome como un cachorro al instante en que la palma de su mano se ahueco en mi mejilla.
-Detente o no responderé a las consecuencias -habló con su voz ronca sobre mis labios que inmediato se abrieron ante el contacto de su aliento contra el mío.
-No quiero irme y tampoco quiero detenerme -dije con la voz casi en un hilo.
-No lo hagas -respondió. Seguido depósito otro beso que duró solo un segundo, después se alejó dejándome con las ganas de querer por más tiempo sus labios sobre los míos. -Hay que irnos de aquí los dos, solo tú y yo.
Con la boca entre abierta y el gruñido involuntarios que había sonado desde el centro de mi garganta, lo observé burlarse de lo mucho que le necesitaba y lo orgulloso que soy al no pedirle lo que quiero; mis mejillas se ruborizaban, y la sensación de sus caricias en mi cuello me recorrían como una ráfaga de electricidad que viajaba por mi columna.
-Aún no te perdono por lo de la última vez -dije con una sonrisa maliciosa formándose en mi boca -necesitas más que solo un beso para que pueda olvidar lo idiota que fuiste con Al...
Antes de que pudiera terminar, mi boca estaba en la suya; se lanzó hacia adelante, estrelló su boca sobre la mía y me tomó los labios en un beso intenso. Cuando su lengua se deslizó por mi labio inferior buscando permiso para entrar, me abrí a él en un instante.
Nathan gimió en su garganta mientras su lengua se deslizaba a través de la primera barrera, y cuando me clavó sus dedos en mi pelo y yo me arqueé al tocarle, nuestros cuerpos entraron directamente en un muy íntimo contacto. Nuestro beso era consciente, caluroso, necesitado y completamente fuera de control.
Lo aparté de mi cuando sus dientes perforaron de nuevo mi labio y el dolor se extendió como electricidad viajando por todo mi cuerpo.
-¡Mierda! -dije tocando mi labio que comenzaba a arder. Llevé mis dedos hacia mi labio y al sentir mojado observé la sangre que manchaba las yemas de mis dedos - ¿Acaso querías comerme?
Formó una gran sonrisa triunfadora, sus ojos llenos de excitación y su labio manchado con mi sangre que ahora saboreaba mi boca sabor metálico; limpió su labio y mis restos de sangre desaparecieron de su piel.
VOCÊ ESTÁ LENDO
𝟟𝟘 𝕪𝕖𝕒𝕣𝕤 𝕠𝕗 𝕝𝕠𝕧𝕖 (En Pausa)
Ficção Adolescente"Hoy tuve una oportunidad más para extrañarte, para seguir amándote, para escuchar nuestras canciones, para revivir todo lo que fuimos. Y doliste, doliste como solo podrías hacerlo la última noche de febrero de un año bisiesto." Donde Zack y Nathan...
