Capitulo cincuenta y cuatro.

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Capítulo 54: La pieza faltante

Badgey estaba al borde de la desesperación. Había seguido todos los pasos, cada procedimiento, cada fórmula, y aun así, algo no cuadraba. El líquido en el tubo de ensayo brillaba tenuemente en la penumbra del refugio, pero no tenía el color verdoso que recordaba del experimento original.

Se apoyó en la mesa improvisada, mirando fijamente el tubo de ensayo como si pudiera arrancarle las respuestas con solo observarlo.

—¿Qué está pasando aquí? —murmuró para sí mismo, anotando frenéticamente sus observaciones en un cuaderno desgastado.

Las horas pasaron, y Badgey empezó a desmontar cada parte del proceso en busca de errores. Volvió a los libros y cuadernos que había recuperado, repasando cada detalle con obsesiva minuciosidad. Sin embargo, nada explicaba por qué el líquido no alcanzaba su estado original.

...

Mientras revisaba sus notas, un recuerdo atravesó su mente como un relámpago. Badgey dejó caer su lápiz y se quedó inmóvil por un instante, con los ojos entrecerrados, repasando aquella imagen que ahora parecía crucial.

—Mr. P... —susurró, mientras su mente viajaba al pasado.

Recordó claramente haber visto a Mr. P sosteniendo un frasco pequeño con un líquido extraño el día del experimento inicial. En aquel momento, no le dio importancia, pero ahora se daba cuenta de que ese detalle podría ser clave.

—¿Lo mezcló con algo? —se preguntó, mientras sus pensamientos comenzaban a encajar como piezas de un rompecabezas incompleto.

...

Badgey comenzó a hablar solo nuevamente, su mente trabajando a una velocidad vertiginosa.

—El color... el color era más brillante, casi como si estuviera vivo. ¿Qué tenía ese líquido? ¿Qué lo hacía diferente?

Revisó cada uno de los compuestos que había utilizado en el experimento original, pero ninguno parecía coincidir con el líquido que recordaba en manos de Mr. P. Era algo externo, algo que él mismo no había preparado.

—¿Qué tenía Mr. P en ese frasco? —se preguntó en voz alta, golpeando la mesa con frustración.

Badgey sabía que la respuesta estaba justo fuera de su alcance, y eso lo volvía loco. Necesitaba averiguar qué había hecho Mr. P, pero la única forma de hacerlo sería regresar al lugar donde todo comenzó: el laboratorio original.

...

Cuando Torcher y Soldier regresaron al refugio después de un largo día explorando, encontraron a Badgey sentado en el suelo, rodeado de papeles, tubos de ensayo vacíos y un cuaderno lleno de garabatos.

—¿Y ahora qué? —preguntó Torcher, con el ceño fruncido.

Badgey levantó la mirada, sus ojos brillando con determinación.

—Necesito volver al laboratorio.

Torcher lo miró como si hubiera perdido la cabeza.

—¿Volver? ¿Estás loco? Esa base está llena de infectados, y probablemente en ruinas.

—Lo sé, pero no tengo otra opción —respondió Badgey, poniéndose de pie—. Mr. P tenía algo ese día, un líquido que mezcló con mi experimento. Si no descubro qué era, no podré recrearlo correctamente, y nunca encontraremos una solución para esta infección.

Torcher permaneció en silencio, evaluando la situación. Sabía que Badgey tenía razón, pero también sabía que regresar al laboratorio sería extremadamente peligroso.

—Si vamos, será bajo mis condiciones —dijo finalmente Torcher, su tono severo.

—No esperaba menos —respondió Badgey, con una débil sonrisa.

Soldier, que había estado escuchando en silencio, intervino con suavidad:

—Si hay una posibilidad de arreglar esto, deberíamos intentarlo. Pero tenemos que ser muy cuidadosos.

...

Esa noche, los tres discutieron cómo regresar al laboratorio sin atraer demasiada atención. Badgey preparó una lista de los equipos que necesitaría, mientras Torcher revisaba su lanzallamas y otras armas que podrían ser útiles. Soldier, como siempre, se encargó de trazar el mapa y planificar la ruta más segura.

—Si encontramos lo que necesitas, salimos de ahí de inmediato —advirtió Torcher—. No vamos a arriesgarnos más de lo necesario.

Badgey asintió, aunque sabía que probablemente necesitaría tiempo en el laboratorio para encontrar la respuesta.

Mientras el refugio se sumía en el silencio de la noche, Badgey se quedó mirando el líquido en el tubo de ensayo una vez más.

—No voy a fallar esta vez —murmuró, apretando los puños.

En su interior, sabía que esta misión sería una de las más importantes de sus vidas. Si lograban descubrir qué había hecho Mr. P, tal vez aún quedaba una oportunidad para salvar al mundo del caos.

( 🙂‍↔️🙂‍↔️ Muy mal, Mr.P. Más tarde vamos a conocer a más personajes, va a estar chido según yo. )

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