Capítulo 15.

27.3K 1.4K 175
                                    

Capítulo 15| Dile.

Antonella Cavalcante:

Son las diez de la mañana cuando ya el bullicio en casa se escucha, bajo las escaleras tras ponerme una camiseta de Will. Me encuentro justamente con cinco personas desayunando alegremente en el comedor. Maxandra se encuentra en las piernas de Seb y Nate con mi mejor amiga se están dando el desayuno mutuamente.

—Por fin haz llegado— suspira con alivio Will, quien llega hacia mi— Seb no deja de decirle cochinadas a Max y Nate y Eleanor están en su fase luna de miel.

—Y puedo ver lo mucho que eso te irrita— lo molesta Seb— Creen que somos idiotas pero ayer notamos que no estaban.

Me hago la desentendida.

—No se de que me hablas.

Eleanor se carcajea.

—¿Estaban jugando a Ariel y Eric y se perdieron en la playa?— nos molesta ella.

—Ven Will, te daré unos arrumacos— me lanzo a sus brazos y lo beso por la cara entera, haciéndolo cambiar de humor.

—Debí quedarme en la cama contigo.

—Aún no es tarde— le susurro muy cerca de los labios.

—Tengo que ir al supermercado— me cuenta— ya que ninguno de estos vagos de mierda quieren ir.

—Es por que te dejas tomar por el culo, mi amor— hace un puchero a la vez que le paso una mano por el cabello— Dejen de tomar a mi novio cómo un sirviente— los señalo a los dos.

—¡El nunca se queja!— salta Nate— además, siempre puede.

—Exacto, nunca está ocupado.

—¿Y ustedes si, viendo al fútbol y bañándose desnudos en la piscina como que nadie los ve?

Ambos miran an Eleanor cuando suelta aquellas palabras, provocando que esa vez la que suelte una carcajada sea Max.

—Dejen de usar a mi novio cómo el de los recados, imbéciles— digo nuevamente y le arrebato la lista que tiende mi hermano— ¿Y todo esto?

—Somos cinco bocas que alimentar, tres hombres— dice con obviedad.

—Seis, ya que Max se estará quedando con nosotros— todos giramos nuestra cabeza hacia él y notamos el brillo que los tórtolos tienen en la mirada.

—Bienvenida seas— habla Eleanor luego de un rato de procesarlo— Me traen un cream cheese.

—Ya lo había puesto.

—¿Y mermelada de fresa?

—También.

—Nos vamos antes de que se coman vivos— tiro de Will hacia el coche— No puedes dejarte tomar por el pelo, no más, ¿me oyes?

Enciende un cigarro a la misma vez que baja los cristales del jeep. Se gira hacia mi para besarme.

—Ya no te enojes.

—¡Es que si lo estoy! te lo hacen por que eres el nuevo del grupo— me cruzo de brazos y mi berrinche le saca una sonrisa.

—Venga.

Me hace subirme en sus piernas y sus manos inmediatamente van a mi trasero, le gusta posarlas allí; cuando dormimos, cuando nos bañamos...

Tira el cigarro por la ventana para así no quemarme.

—Ya no te enojes, menos por algo tan bobo— con su dedo traza toda mi cara, cómo si fuera un pincel y mi rostro su lienzo— Además, siempre vas conmigo a los mandados y nos divertimos mucho.

El Mejor Amigo De Mi Padre. ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora