7.- "Frío y cálido" (Pov Garreth)

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Sonó el despertador, quise apagarlo y al intentar hacerlo lo tiré. Froté mis ojos y me di cuenta de que la noche anterior fue la primera que pasaba sin soñar con Duke. No pensé mucho en el motivo, me concentré en el buen descanso que había tenido, pero la felicidad no siempre es plena.

Esa mañana mi madre estaba en casa, no sabía si toparnos tan temprano le hizo enfadar o si solo tenía ganas de discutir, tampoco recuerdo por qué comenzó, simplemente lo hizo. Evité responderle de mala manera y me mantuve callado, sus regaños me retrasaron así que corrí para llegar a tiempo al colegio.

Llegué justo antes de que sonara el timbre, pero el día seguía empeorando, en la entrada se encontraba el prefecto más estricto de los tres que había. Procuraba llegar muy temprano para evitarlo, ya que él solía estar en la puerta cuando faltaban pocos minutos y lidiar con los alumnos impuntuales.

Dejaba los piercings de mi boca y ceja en casa, en la escuela estaban prohibidos, además tenía suficiente con que me reprendieran por el color y largo de mi cabello, como suponía, el prefecto me detuvo. Utilizando su voz grave y su ceño fruncido me sermoneó por ir en contra del reglamento, no podía decirle algo, sabía que tenía razón y en ese momento creí que no me dejaría pasar.

—Señor prefecto, ahí vienen entrando dos chicas con las faldas muy cortas —escuché decir a alguien.

Esa voz era inconfundible para mí, volteé hacia atrás y confirmé qué se trataba de Duke. El prefecto dejó de mirarme para ver hacia la entrada.

—No te muevas de aquí —me ordenó y caminó hacia esas chicas para reprenderlas.

—Vámonos —Duke me jaló del brazo para caminar.

—Pero... —temía que al desobedecer me castigaran peor.

—Pero nada, se le olvidará como siempre.

Duke daba la impresión de ser muy serio, en ocasiones frío y poco amistoso, tanto que muchas veces pensé que no le agradaba, ya que con los demás era amable. Él alejaba esas dudas, ya que siempre me ayudaba cuando estaba en una situación difícil, tal vez no lo hacía sonriendo o con palabras dulces, pero para mí sus acciones expresaban más que sus palabras.

—Gracias —le dije.

—No tienes por qué. El único que puede molestarte, soy yo.

Supuse que Duke quería alguien a quién molestar y con quién expresar todo su desagrado, ese alguien era yo. No me causó molestia el saberlo, me había acostumbrado a su manera de ser, conocía muy bien lo llamativa que era la apariencia de Duke y él decía que debía ser amable con todos, más aun con las mujeres y pude notar que eso le fastidiaba.

A pesar de creer que lo conocía, en varias ocasiones su comportamiento me confundía. Su regla principal era ser "muy amable con las chicas", pero cuando alguna compañera se nos acercaba, él la ahuyentaba con mentiras, las cuales Duke hacía sonar como algo verdadero. Las excusas que utilizaba siempre me hacían quedar mal frente a ellas, frases como: me tiene amenazado o ya se lo prometí a él, eran las más recurrentes.

Un día sus mentiras llegaron más allá de lo que imaginaba. Caminábamos por la calle para ir a comprar unas cosas que necesitábamos para una tarea, al detenernos en el cruce debido a la luz roja peatonal un par de chicas nos abordaron. Antes de que Duke caminara a mi lado las chicas no se me acercaban, imaginé que lo hacían por Duke, él era muy atractivo. Ellas eran bastante lindas y me pusieron algo nervioso, querían saber nuestros nombres, a qué escuela asistíamos, entre otros datos más. Se veían tan sonrientes y animadas al hablar con Duke, yo no dije una palabra, ya que ellas al verme bajaban la mirada, supuse que les causaba miedo y por eso me evitaban.

—Lo siento, pero... —dijo Duke a esas chicas —. Somos novios —Me tomó de la mano.

Su respuesta me dejó aturdido sin palabras, sin poder contradecirlo. Ellas me miraron sorprendidas, se disculparon y se alejaron de nosotros. Fue como si solo me funcionara la vista, recuperé el resto de mis sentidos cuando habían desaparecido.

—¿Por qué les dijiste eso? —repliqué.

—Por qué se estaban poniendo molestas —respondió con tranquilidad sin soltar mi mano.

—¿Qué?, espera... Dices que no podemos ser amigos, pero ¿mientes con ser novios? —seguía muy confundido.

—Claro, la amistad es más importante. Ahora te digo "terminamos" y se acaba nuestra etapa de noviazgo falso —soltó mi mano.

—Está bien —Suspiré. Duke me sobrepasaba —. Pero no digas eso, yo si quería conocerlas.

—Mala suerte, haré lo que me parezca más divertido —Me ignoró por completo.

Creí que a Duke le gustaba bromear, le resté importancia al hecho de que me hiciera pasar por su novio en contra de mi voluntad solo porque lo encontraba divertido. Él hacía y decía cosas extrañas, se contradecía bastante y no lograba comprender del todo lo que él pensaba. Duke era bueno en los estudios, con su actitud seria y poco expresiva, aun así él me aceptó, era el único con el que conversaba, nunca me dejaba solo en los trabajos en equipo que, antes, tanto me desagradaban. Duke me ayudaba y también se burlaba de mí, por todo lo que él hacía yo lo consideraba un buen amigo, mi único amigo... y si pasar momentos incómodos debido a sus bromas era el precio que debía pagar para conservar su amistad, lo aceptaba con gusto y me parecía poco, porque su amistad era lo más valioso que tenía.

Recuérdame: más que una historia de amor [BL]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora