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Día 2
[Narra Joey]

Bien, parece que estoy solo, muy solo. Solísimo diría yo. Debo de encargarme de la fiesta sorpresa, sin ayuda. Yo solito. La verdad no me molesta mucho, así yo llevo el control de las cosas y de lo que compro...soy alguien que no le gusta recibir órdenes y entré más solo mejor, ya que es un sentimiento al que ya me acostumbre.

Y cómo ya se imaginarán, con Corey no me pasa lo mismo. Daría lo que fuera para que siempre estuviéramos juntos, sin preocuparse de lo que diga mi familia o sus amigos. La idea de vivir juntos me fascina...sólo él, yo y Murray.

Tomé las llaves de mi casa, una mochila y mis ahorros de todo un año sin desayuno en la escuela. No quiero excederme en mis compras, sólo lo necesario, como alcohol, cubiertos y platos desechables, más alcohol y comida chatarra...y más alcohol.

¿Se preguntan para dónde voy? Posiblemente no, porque es más que obvio que voy a casa de Sid. Resulta que...como claramente mi mamá no me va a prestar la casa para la fiesta, y se enojó aún más cuando le dije que era fiesta de Corey. Ahora tendré que hablar con mi suegrita y que me preste la casa.

¡Pero! Para eso necesito la ayuda de mi buen amigo Sidney, le tiene más confianza a la señora Taylor y ella a él igual. Digo, no es por nada que el día que fui a casa de Corey sólo ellos se reían. No me ofende pero saben a qué me refiero.

No estaba muy lejos de mi casa, como unas...¿cuatro cuadras? Ahora me maldigo por no saber manejar ni intentar sacar mi licencia. Nada de esto pasaría si Wed estuviera aquí ¡es mi chofer de confianza! Aunque había veces en las que el muy imbécil manejaba mal al propósito, dando las vueltas muy cerradas o acelerando de repente.

Una risita salió de mi boca, no es que esté loco o esquizofre. Pero recordé el día que llevamos a Corey a su casa y que tuve que ir sentado en sus piernas...

- Mierda, que pena.- me dije a mi mismo.

Recordé también que por el imbécil de Wed se me salió un gemido ese día. No me arrepiento de nada. Saqué mi celular, tenía muchos mensajes de mi madre. No ma, ahora no. Volví a guardarlo. Pero después de pensarlo bien, tal vez me llamaba para saber si me llevé a Murray, a diferencia de Corey, el gatito sí fue aceptado por mi madre y hermanas, ellas están cieguísima, porque Corey es aún más hermoso.

Me detuvé frente a la casa de Sid, toque tres veces la puerta...¿y si su madre responde? Creo que ella ni me topa.

- ¿Quién? - escuché esa voz infantil al otro lado de la puerta.
- Soy yo, Joey.-

La puerta se abrió, dejando ver a Sidney aún en pijama y pantuflas de transformers. Que WOW, no soy fan pero hasta yo las usaría.

- Espera.- recordé algo importante.- ¿Qué tú no deberías estar en el trabajo? ¿Con Corey? -

Sid me miró feo.

- Nop, hoy pedí un descanso...- me miró de arriba a bajo, como si me barriera con la mirada.- ¿Qué se te ofrece Jo? -

- Ahh...bueno, te veo tan despreocupado Sid...¡estamos a dos días del cumple de Corey! Y...necesito que me ayudes a pedirle la casa a mi suegra.- eso último lo dije casi suplicando, mientras juntaba mis palmas simulando rogarle a Sidney.

Se quedó callado unos momentos, abrí un ojito. Se estaba aguantando la risa...maldito.

- Ay Joey, Joey, Joey. Cómo se nota que eres primerizo haciendo fiestas.-

 
- ¿Ah? - tragué saliva y separe mis manos. -¿por qué lo dices? -

- Ayer hablé con la madre de Corey, porque supuse que dejarías todo para el último. Dijo que no habría problema...siempre y cuando al final limpiáramos.-

ꨄ︎𝙏𝙝𝙚 𝙃𝙮𝙗𝙧𝙞𝙙 𝙈𝙤𝙢𝙚𝙣𝙩 //𝘑 𝘖 𝘙 𝘌 𝘠 ꨄ︎Donde viven las historias. Descúbrelo ahora