—Hola hola —dijo Octavia dejando su bandeja en la mesa y sentándose frente a mí.
Estábamos en la cafetería; teníamos unas horas libres antes de la siguiente clase.
—Hola —respondí, mordiendo un pedazo de mi sándwich.
—Esta semana es la mejor —dijo emocionada.
—¿Por qué? ¿Porque es la última? —pregunté riendo.
—¡Claro! —dijo levantando su jugo de naranja como si brindara.
Sonreí.
Era cierto.
Esta era nuestra última semana antes de dos semanas completas de vacaciones.
Este lunes viajaríamos con Octavia a las cabañas donde sería la fiesta de cumpleaños de su mamá. Su familia estaría allá. El lugar se veía hermoso. Rústico, lleno de árboles, con luces cálidas, lagos y chimeneas. Un refugio.
Y Liam llegaría este domingo para ir con nosotros.
Solo pensar en verlo me hacía sentir algo cálido en el pecho.
Pero también... algo nervioso.
—¿Estás emocionada? —le pregunté a Octavia mientras abría mi jugo.
—La verdad sí —respondió bajando un poco la voz—. Ya tengo tiempo sin ver a mi familia.
—¿Y por qué no has ido antes?
Ella bajó la mirada.
Recordé lo que me había contado semanas atrás.
Los gritos.
Las peleas.
—Perdón —dije despacio.
—No te preocupes —sonrió, suave, genuina, pero cansada.
Yo le devolví la sonrisa y seguimos comiendo.
De repente, Jake apareció y se dejó caer en la silla junto a nosotras como si estuviera en una película de comedia.
—Qué chicas tan preciosas —dijo él, pasándose la mano por el cabello.
Jessica llegó detrás de él con una bebida en la mano.
—¿Nunca te sientes incómodo siendo el único hombre entre nosotras? —preguntó Jessica sentándose.
Jake se echó hacia atrás en su asiento, cruzando los brazos.
—La verdad no. Me siento como su guardaespaldas personal.
—¿Seguridad para qué? —preguntó Octavia, frunciendo el ceño.
—Nunca se sabe —dijo Jake levantando las cejas, muy serio, como si hablara de una misión secreta.
Nos reímos. Era imposible no quererlo.
(...)
Terminó mi descanso. Tiré mis sobras en la basura, dejé la charola en su lugar y me acomodé la mochila en el hombro. Caminé hacia mi casillero, abrí la puerta metálica y cambié mis libros.
Mi teléfono vibró.
[Liam]
Estaba llamando.
Miré alrededor y contesté mientras caminaba hacia mi aula.
—¿Bueno?
—¿Hailey? —su voz sonaba tensa.
—Sí, soy yo.
—¿Estás bien?
—Estoy bien. En realidad, estoy un poquito ocupada, Liam, voy a mi siguiente clase.
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My Only One 3 •Editando•
Teen Fiction"Siempre serás tu" Liam tendrá que tomar una decisión, la decisión de quedarse con Hailey en N.Y.... o aceptar y seguir sus sueños de ser un jugador profesional.
