Capitulo 32

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—Está cerrado, idiota.

Escuché desde adentro la voz de Malia.

—Perdón —respondí, tratando de sonar como otra persona.

Hailey

Ambas guardamos silencio. Se escucharon pasos alejándose por el pasillo. Malia soltó un suspiro y miró mis ojos.

—En qué estábamos... —preguntó con la voz suave—. ¿Por qué dices que eres insegura?

Yo bajé la mirada al piso. Me costaba decirlo. La garganta me ardía.

—Es que... no entenderías.

—¿Es por Kimberly? ¿Por lo que te dije cuando salimos?

—No...

—¿Y por qué el martes estabas bien y ahora no?

Mi voz se quebró.

—No sé... siento que no soy suficiente para Liam. Y a veces miro a... ella, y es perfecta. Es más divertida, más segura, más libre y... no sé.

Malia soltó una pequeña risa, pero no era de burla.

—¿En serio, Hailey? Todas somos perfectas a nuestra manera. Tú eres perfecta para él. Y Liam te ama así. Jamás te cambiaría.

Yo cerré los ojos. Sentí las lágrimas queriendo volver.

—Tengo miedo de salir lastimada otra vez...

—Siempre vamos a salir lastimados en una relación. Pero eso nos hace más fuertes. —Malia me tomó las manos—. Si no aprendiéramos de lo que duele... ¿cómo sabríamos cuidar lo que se ama?

Tomé aire. Profundo. Como si tratara de respirar después de hundirme por mucho tiempo.

—Creo que tienes razón...

—¿Hay algo más que te esté lastimando? —susurró.

—Siento que Liam... es diferente. Como si el Liam de aquí y el de Nueva York no fueran la misma persona.

—¿Por qué piensas eso?

—Porque actúa extraño. No me dice las cosas. Como si no confiara en mí.

Malia negó con la cabeza, con suavidad.

—Son la misma persona, Hailey. Tú misma estás creando esas dudas. Y es porque tienes miedo.

—¿Y qué hago para dejar de tener miedo?

Malia sonrió, una sonrisa tranquila, cálida.

—Te dejas llevar. Te permites amar y confiar en él. Liam te va a sostener.

Yo asentí despacio.

—Lo haré.

—Bien. —dijo levantándose—. Ahora ven, te voy a ayudar a limpiarte.

—¿Se me corrió el maquillaje?

—Sii —dijo riendo.

Yo también reí, nos levantamos y caminamos al baño del pasillo.

Liam

Bajé las escaleras, mi pecho seguía con un nudo.

No sabía que Hailey se sentía así.

¿Yo provoqué eso? Quizá sí.

Y la idea me quemó por dentro.

Fui a la barra, tomé un vaso y me serví lo primero que encontré. Me lo tomé de un solo trago. Sentí el ardor recorrerme la garganta.

My Only One 3 •Editando•Where stories live. Discover now