∞ C h a p t e r 32 ∞

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Chaeyoung

Me estaba muriendo de preocupación, ansiedad y curiosidad.
Taehyung y Jungkook se habían ido juntos y eso sólo reafirmaba mi teoría de que había algo en ellos que me continuaban ocultando.

Tomé mi celular nuevamente y marqué el número de Jungkook por sexta vez sin obtener respuesta otra vez. Lo mismo sucedía con el teléfono de Taehyung.
Iba a volverme loca y estar encerrada entre cuatro paredes no me ayudaba.

Me paré y salí de mi habitación para ver si había alguien en casa. Me asomé por la barandilla de las escaleras y vi como Jimin, Jiyoung y Namjoon estaban conversando tranquilamente. Me dieron ganas de lanzarles algo.

Estaba dispuesta a volver a mi habitación cuando recordé las palabras de Taehyung. Le había prometido que tomaría mis comidas y no podía evitarlas más. Sabía que tenía que comer, tanto por mí como para que él no se decepcionara.
No teniendo más opción y aunque no quisiera, bajé las escaleras intentando hacer el menor ruido posible para que no me notaran, pero fue imposible.

—Jang Chaeyoung.

La burlona voz de Jimin se escuchó y decidí ignorarlo e ir directo a la cocina a buscar algo.

—¿Qué? ¿Ahora comerás?—Jiyoung rió. —¿Quién te crees para tomar nuestras cosas así, tonta?

Tomé un poco de aire y traté de controlar mi tono para no gritarle.

—Resulta que tus padres y ustedes se quedan con la mayor parte del dinero que me corresponde mensualmente, así que es justo que tome lo que necesite—le sonreí con falsedad. —Sería una pena si digo esto ante las autoridades y tus queridos padres se van a la cárcel por no hacer lo debido.

Ella rió más escandalosamente y rodé los ojos.

—Nada de ese dinero es tuyo, Chae—se burló nuevamente. —Todo era de mi mamá porque tu madre perdió todos los derechos cuando decidió irse con ese idiota que tienes de padre. El abuelo le cedió una parte por mera caridad y, claro, para salvar su alma. Nada de esto que vives es tuyo, ya deberías saberlo.

—Tú no eres quien para decirme lo que me corresponde o lo que no. Cierra la boca.

Jimin observaba divertido la conversación y Namjoon lucía incómodo así que desvió su mirada al suelo.
Ambos eran unos tontos.

—Si quieres dinero podrías seguir el ejemplo de tu madre e ir a venderte—rió. —Seguro que a muchos allá fuera no les importaría darte billetes—se encogió de hombros. —Enorgullece a tu mami y sigue sus ejemplares pasos—escupió con su maldita sonrisa de satisfacción.

—Jiyoung—Namjoon le dio una mirada de advertencia.

Sentí mi sangre hervir e hice mis manos puños, harta de escuchar la voz de Jiyoung.
Cerré los ojos con fuerza y me dije que no debía perder la cabeza por esa estúpida.

—¿Qué?—ella rodó los ojos—sólo estoy diciendo la verdad, cariño—sus ojos volvieron a mí. —Me da pena, debes sentirte miserable siendo la hija de una cualquiera y de un delincuente.

Me quedé estática al escucharla.

—¿Qué?—las palabras salieron de mi boca sin poder controlarlas. Era la primera vez que alguien mencionaba algo respecto al hombre que me había dado la vida.

—Oh, ¿acaso no lo sabías?—me observó fingiendo pena. —Pues sí, querida, resulta que tu padre desde joven tenía antecedentes. ¿Creiste que nadie sabía nada del pobre imbécil que mi querida tía eligió para ir a revolcarse?—soltó una carcajada. —Pues te equivocas, el abuelo no podía morirse sin saber que clase de hombre había escogido su querida hija—hizo un puchero. —Resulta que tu papá era alguien buscado desde joven por delincuencia juvenil y que luego terminó en prisión por delitos que involucran drogas e incluso asesinato, ¿te imaginas? Ah, por cierto, aún vive por si quieres irte con él.

Mi respiración se agitó y se nubló mi vista. Había vivido sin tener idea de quien era mi padre y lo creía muerto.
Las palabras de Jiyoung no eran más que mentiras, ella sólo estaba provocándome.

—¿No me crees? Pues averígualo por ti misma. Se llama Jung Wonhyun—sonrió.

Sentí mi teléfono vibrar dentro de mi bolsillo. Ni siquiera sabía que decir o hacer y sólo me moví mecánicamente de regreso a mi habitación, aún con la conmoción dentro de mí.

Llegué a mi cuarto y me dejé caer a la cama. El teléfono volvió a sonar y contesté sintiendo mis manos temblar.

Chaeyoung, ¿estuviste llamándome?

La voz de Taehyung era como un eco. Apenas podía escucharlo con mi cabeza martillando dolorosamente.

—Taehyung, ¿puedo ir a verte?—dije, sintiendo mi voz demasiado débil.

Sí, por supuesto. ¿Te pasa algo?

—Ahora voy.

Colgué sin escuchar su respuesta y dejé escapar el teléfono de mis dedos para cubrirme el rostro con las manos.
Las palabras de Jiyoung resonaban en mi cabeza y quería olvidar, hacer como que nunca había escuchado aquello.
Yo no podía ser hija de un asesino, él no podía aún estar vivo.
No, sus venenosas palabras no podían ser ciertas.
Quería creer que era falso, necesitaba creerlo.

✨✨✨

Nuevas revelaciones 👀
Ya saben que lxs amo, por favor dejen sus votos y comentarios. Nos leemos en el siguiente capítulo❤️


soft addiction; kth [editando]Where stories live. Discover now