∞ C h a p t e r 38 ∞

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Chaeyoung

Otra noche había pasado.
Otra noche ahogándome en mis pensamientos, inmóvil en la oscuridad.

Me sentía tonta por haber huido así, porque ahora no me sentía capaz de ver a la cara a Taehyung o siquiera pensar en él sin que mi cabeza empezara a gritarme palabras absurdas.
Después de esa tarde, después de que él me hubiera besado, todo era tan confuso y me odiaba.
Recordar ese momento y la manera en que mi cuerpo reaccionó al acto hacía que mi pecho se agitara con miedo y angustia ante el descubrimiento que había hecho en mí misma.
Ese sentimiento llenando mi corazón, lo débil que era ante él y sus acciones, la satisfacción que me recorría al verlo y compartir tiempo con él...todo eso era algo que ya me había sucedido antes; algo que me había pasado con Kim Namjoon.

De Namjoon me había enamorado por idiota, porque había llegado a mi vida en un momento en el que no había nadie que me mostrara afecto o empatía y me había dejado impresionar por él y sus palabras. Era ingenua y caí por él, pero tras darme cuenta de su engaño me había jurado a mí misma no volver a confiar en nadie, ni mucho menos tener sentimientos así por alguien más.

Quizá era mi error, después de todo yo había permitido que ese extraño chico entrara en mi vida, probablemente si hubiera ignorado esa primera vez que me convenció de ir con él, nada de esto estuviera pasando.
Quizá hubiera sido así, aunque si lo pensaba detenidamente, probablemente no. Desde la primera vez que había visto a Taehyung me había provocado intriga y a pesar de mi indiferencia y groserías y de su persistencia y arrogancia, habíamos continuado encontrándonos. Era como un hilo invisible entre nosotros que nos obligaba a ir el uno hacia el otro sin importar qué.
Taehyung era diferente y después de pasar tanto tiempo a su lado y conocerlo, todo respecto a mi idea de él había cambiado también. Encontré consuelo, una compañía grata y un refugio para olvidarme del mundo. Era algo que pensé que tenía con Jungkook, pero ahora veía que no era exactamente eso. A Jungkook lo apreciaba y le había confiado casi toda mi vida, sin embargo, con Taehyung era algo más fuerte y cierta compresión y conexión que me volvía adicta a él. Fui capaz de hablar sinceramente y abrir mi corazón sin mucho esfuerzo, todo porque sentía que a su lado era el lugar más cómodo y seguro que había encontrado hasta ahora.
Repentinamente esos sentimientos que juré jamás volver a experimentar me resultaban grandiosos y placenteros y ya no podía arrastrarme lejos de ellos, sin embargo, mi miedo era grande y profundo también.
¿Qué era lo que me había llevado a esa situación? ¿Era nuevamente mi lado débil que estaba necesitando a alguien sin fijarse bien? Tenía miedo, sobre todo porque no conocía las cosas que él pensaba sobre mí o sus sentimientos. Me daba pánico imaginar que todo lo que había sucedido era consecuencia de lástima o diversión, después de todo yo siempre era mala eligiendo personas, o tal vez solo era buena eligiendo a los peores.

¿Qué había hecho Kim Taehyung conmigo?

Solté un suspiro frustrada al ver el reloj que marcaba las tres treinta de la madrugada y no había podido dormir en absoluto dándole vueltas a lo mismo.
Estaba harta de la incertidumbre y de no saber la verdad detrás de Taehyung. Quería confiar en sus intenciones, sus palabras y sus acciones que hacían que mi corazón gritara que era bueno y estaba bien sentirme atraída por él, pero la realidad era que no podía leer lo que él guardaba dentro de su corazón y su cabeza.
Todo era patético y yo iba a volverme loca sacando la única conclusión que podía; tenía sentimientos, nada pasajeros o leves, por Kim Taehyung y ya no había vuelta atrás.

No fui consciente de cuanto tiempo pasó hasta que escuché mi celular sonar y sacarme de mis pensamientos.
Sin ánimos y con el cansancio impregnado en mi cuerpo respondí.

—¿Hola?

Chaeyoung, quiero hablar contigo. ¿Puedes?

Solté un suspiro. Había cierto resentimiento en la voz de Jungkook.

—Sí. ¿Quieres que vaya a tu casa?

No, en casa no. ¿Te parece si nos vemos en la cafetería que está cerca de la biblioteca?

—De acuerdo—murmuré.

A las nueve estaré allí. Nos vemos, ve con cuidado.

Claro.

Colgué y dejé el celular donde estaba para taparme el rostro.
Mi cabeza era un caos y no tenía idea de que era lo mejor que podía hacer.

✨✨✨

Gracias por sus lecturas, lxs amo🧡


soft addiction; kth [editando]Where stories live. Discover now